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REAL MADRID

El Barça, la gran obsesión del Real Madrid

Ancelotti ha fracasado en sus dos puestas en escena ante los azulgranas en la Liga y la Supercopa: le sorprendió en el primero jugado en el Bernabéu (0-4) y lo retrató en el segundo (2-5)

Real Madrid - FC Barcelona | Los goles anulados a Mbappé / LALIGA

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

El Real Madrid ha perdido nueve partidos esta temporada de los 48 que ha disputado: cuatro en la Champions, los mismos en la Liga y uno en la Supercopa de España, y dos fueron ante el Barcelona, que se ha convertido en su kriptonita. Dos derrotas duras, sobre todo la segunda, en la que Ancelotti demostró que no había aprendido de la primera para perder una final, algo a lo que el madridismo no estaba acostumbrado en los últimos tiempos.

El primer Clásico de la temporada fue en la Liga. Llegaba el Barça líder con tres puntos de ventaja sobre el Madrid (27-24), que se las prometía muy felices en un intento de darle caza en la tabla. Tras un primer tiempo de tanteo, con dos equipos que se respetaban, Lewandowski se encargó de abrir la caja de los truenos a los 54 minutos para repetir a los 56 y lanzar a los suyos a un triunfo tan espectacular como contundente (0-4) ante la impotencia de un rival que acabó persiguiendo sombras sobre el césped del Bernabéu.

Remontada y título

El segundo fue más duro si cabe. Ancelotti volvió a dejar constancia que no trabaja el juego ofensivo, ni cómo superar esa línea defensiva adelantada del Barça para caer una y otra vez en la trampa del fuera de juego. El italiano insistió con el mismo estilo ante un rival que sabe lo que va a hacer, que no esconde nunca sus cartas y que ya le demostró que así tiene las de ganar como hizo en la Liga. La final de la Supercopa de España fue una repetición, pero en el más difícil todavía, porque el Barça perdía 1-0 a los cinco minutos y se fue al descanso con 1-3 ante la impotencia de un rival que siguió persiguiendo sombras sin saber qué hacer para encajar un 2-5 definitivo.

Ancelotti en la banda con Flick al fondo

Ancelotti en la banda con Flick al fondo / Efe

Ancelotti quedó señalado también en aquel partido. Fue raro ver cómo buscó excusas: “No quiero señalar a nadie. No hemos estado compactos como equipo, y eso nos ha pasado factura. Tenemos que defender mejor, no hay más”. Flick le pintó la cara ofensivamente. Demostró que a veces es más rentable trabajar bien el ataque que la defensa, defensa que adelanta al campo contrario para ahogar la salida del balón y neutralizar al rival como reconoció el propio Ancelotti al final del partido y de la decepcionante actuación de su equipo.

Sin plan de ataque

“La idea era jugar al fútbol, pero no lo hicimos. En la primera parte pegamos balones largos, algo que debía ser una opción secundaria, no el plan principal. Les dije en el descanso que se pueden perder partidos, pero no de la manera en que jugamos los primeros 45 minutos”, aseguró. El caso es que si la primera parte perdieron 1-3 en la segunda fue 1-2. Igual debería plantearse que en lugar de defender mejor lo que tiene que hacer es atacar para defender mejor, porque tiene a lo mejor de lo mejor para hacerlo. Su plan ofensivo de no tener plan dejando todo en los pies del talento de sus delanteros no le funciona contra el Barcelona.

Son dos Clásicos pero queda uno de Liga y quien sabe si otro en la final de la Copa del Rey, y en la final de la Champions si ambos salvan sus escollos. Si el año pasado la kriptonita del Madrid fue el At. Madrid, que le ganó dos de los tres partidos que jugaron más un empate, este año está siendo el equipo azulgrana. Ancelotti tendrá que darle una vuelta de tuerca a sus esquemas ante el Barça, porque no han funcionado en los dos enfrentamientos que ha tenido, con dos claras derrotas que demuestran el buen trabajo de Flick.