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REAL MADRID

Arbeloa, ante su gran desafío: integrar a Mbappé y Bellingham en el once sin romper el compromiso defensivo del Real Madrid

El francés entrará en el once sustituyendo a Brahim y el inglés empujará al banquillo a Arda Guler o a Thiago Pitarch

Arbeloa: "Estoy aprendiendo a conocer más a los jugadores"

Arbeloa: "Estoy aprendiendo a conocer más a los jugadores" / Champions League

Fermín de la Calle

Fermín de la Calle

Madrid

Superada la eliminatoria ante el Manchester City de Guardiola con buena nota, el próximo desafío de Álvaro Arbeloa es integrar a Kylian Mbappé y a Jude Bellingham manteniendo la estructura de equipo solidario y comprometido defensivamente que ha logrado armar durante la ausencia del francés y del inglés. El técnico salmantino ha pasado con nota la reválida de medirse a dos técnicos de renombre y carrera dilatada como José Mourinho y Pep Guardiola, ganando los cuatro partidos de las eliminatorias ante Benfica y Manchester City.

Durante esos partidos, especialmente en el de ida ante los ingleses, Arbeloa encontró un sistema de juego propio con jugadores menos habituales en el once que le ha permitido atacar los espacios al no tener una referencia arriba en ataque explotando las llegadas de Vinícius, Brahim y Federico Valverde. Además, el mediocampo se ha visto muy reforzado por la irrupción de Thiago Pitarch que forma una pareja muy enérgica en la medular junto a un Tchouameni, quien también ha crecido acompañado del canterano. Sin embargo, ahora llega el momento de integrar a dos vacas sagradas, dos jugadores que no se discuten como Jude Bellingham y Kylian Mbappé. Al primero aún le faltan semanas para estar recuperado de sus problemas físicos en los isquios, pero el francés ya está listo para ir entrando en el once aportando más pegada en ataque al equipo.

Mbappé y Vinícius, no tienen que "perseguir laterales"

El dilema es saber quiénes serán los sacrificados en el once que dejarán su sitio a las dos estrellas madridistas. En el caso de Mbappé parece claro que Brahim, que ha rendido a un nivel muy alto, será quien salga del equipo titular. El malagueño le ha dado al aportado al equipo dinamismo en ataque, pero sobre todo le ha dado solidaridad para ser el primero en presionar al rival desde la posición de atacante y se ha sumado al mediocampo para generar superioridad con la pelota. La entrada de Mbappé le dará indudablemente más pegada, pero le restará sacrificio defensivo porque el francés es el jugador que menos kilómetros recorre y el que menos se implica en las labores defensivas junto a Vinícius.

Una labor de la que Arbeloa además ya les exculpó en su momento: "Queremos que estén frescos para atacar, no quiero a dos delanteros que bajen a perseguir a los laterales o a los mediocampistas. Quiero que hagan un buen trabajo, quiero ver un equipo junto, que corra junto, pero que también tanto Vinícius como Mbappé puedan estar frescos para marcar las diferencias". El mensaje llegó claro al vestuario entonces, pero en ausencia del delantero el equipo se ha conjurado para trabajar aumentando el compromiso y llegando incluso a correr más que el rival, como ocurrió en la ida ante el Manchester City, el único partido de los blancos en Europa en el que han recorrido más kilómetros que el rival. Incluso Didier Deschamps, seleccionador francés, advertía que Mbappé no es un tipo de jugador que se implique en ese tipo de labores: "Si quieres que Mbappé corra al menos 11 kilómetros por partido, no te molestes. No lo hará. Kylian no es egoísta, pero no correrá eso".

Si delante parece claro que es Brahim dejará su sitio a Mbappé, en el mediocampo la duda radica entre si mandará al banquillo a Thiago Pitarch o a Arda Guler, uno de los jugadores que resulta más fácil sustituir a Arbeloa desde que es entrenador del Real Madrid. El turco, que ha participado en todos los partidos del equipo desde que el exdel Castilla dirige al Madrid, solo ha completado los 90 minutos en los encuentros ante el Albacete en Copa y ante la Real Sociedad y Osasuna, este con Xabi en el banquillo, en Liga.

Thiago Pitarch es un descubrimiento de Arbeloa y le está aportando mucho equilibrio al equipo con su energía y su enorme despliegue, lo que está además permitiendo que Tchouameni ofrezca su mejor versión y que Valverde se pueda desplegar en ataque con más libertad. Es cierto que Pitarch, por su condición de canterano, tiene menos jerarquía que Arda en el equipo, pero su rendimiento y el balance defensivo que le da al once hacen pensar que Pitarch seguirá formando pareja en el medio con el pivote francés, a los que se sumarán un Valverde desatado en ataque que está ofreciendo su mejor versión con Arbeloa en el banquillo.

Bellingham es un jugador comprometido que corre y no escatima esfuerzos en los partidos, pero que no ha terminado de recuperar el nivel que mostró en su primera campaña en el Real Madrid, cuando Ancelotti lo descubrió como un mediapunta llegador con enorme trascendencia de cara al gol en las inmediaciones del área. Bellingham, además, se está jugando el puesto en la lista para el Mundial de Inglaterra, donde mantiene una relación tirante con el alemán Thomas Tuchel, seleccionador inglés.

Vía: El Periódico