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REAL MADRID

La agresión de Valverde que quedó impune en Da Luz

El uruguayo propinó un puñetazo en pleno partido a un jugador del Benfica

Los árbitros de El Chiringuito coinciden: era roja a Valverde

Los árbitros de El Chiringuito coinciden: era roja a Valverde / EL CHIRINGUITOTV

Sergi Capdevila

Sergi Capdevila

Demasiadas cosas sucedieron en el Estadio da Luz del Benfica anoche. Lo que estaba siendo un partido más o menos plácido para el árbitro Letexier en el feudo portugués se empezó a torcer con el gol de Vinicius Júnior. El brasileño marcó un tanto de bellísima factura y quitó las telarañas de la escuadra del marco defendido por Trubin. A partir de ahí, todo se enrareció.

El brasileó se fue al banderín a celebrarlo, se marcó un baile y enseño a los más de 60.000 espectadores que poblaban el coliseo de las águilas su dorsal y nombre en la camiseta. Ahí se formó una tangana y el trencilla decidió enseñar una cartulina amarilla al extremo brasileño, que ya se aceleró. La confusión se mantuvo hasta el momento del saque inicial. Ahí ya intercambiaban palabras bonitas Prestianni y el de Río de Janeiro. Brasil vs. Argentina, ya saben. Hasta que el ex de Vélez se tapó la boca con la camiseta para decir algo a Vini.

El lío tras el gol de Vinicius

El '10' se fue corriendo directo al colegiado a explicarle que su rival le había dicho "mono". También los compañeros más próximos a 'Vini', como Mbappé o Camavinga, reaccionaron al momento. Letexier activó el protocolo UEFA para situaciones racistas, con los brazos haciendo una 'X'. Ahí se formó un gran barullo, apareció Mourinho intentando calmar los ánimos y por momentos parecía que los futbolistas blancos iban a retirarse del césped. Pero al cabo de unos 10' el juego se reanudió.

Fede Valverde celebra su gol contra la Real Sociedad

Fede Valverde, en un lance de este curso / Sergio Pérez

Y unos minutos después se produjo otra de las acciones polémicas. Valverde, en una cabalgada por la banda, propinó un puñetazo clarísimo a Dahl, lateral izquierdo del Benfica. Una acción que el benfiquismo reclamó como tarjeta roja clarísima y que Letexier no señaló. Ni tampoco el VAR lo llamó para revisar la jugada ante la estupefacción de los futbolistas locales.

La agresión fue manifiesta y debería haber privado al charrúa de seguir jugando el partido y de disputar la vuelta en el Bernabéu. Pero quedó impune.