Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

SUPERCOPA FRANCIA

'Superregalo' de Reyes para Luis Enrique

El PSG llevó la inciativa en la primera mitad, el Mónaco salió más enchufado tras el descanso y el extremo galo decidió la final en el añadido (1-0)

Dembélé, héroe del PSG en la final de la Supercopa de Francia

Dembélé, héroe del PSG en la final de la Supercopa de Francia / @PSG_inside

Clàudia Espinosa

Clàudia Espinosa

Decidió la LFP organizar la Supercopa de Francia en Qatar, bautizada como Trophée des Champions Visit Qatar, una iniciativa que traería cola en Francia, por la inyección económica que suponía tal desplazamiento. Los hinchas del Mónaco ni se desplazaron, dejando clara su postura al respecto. El París Saint-Germain, que jugaba en 'casa', se terminó llevando de nuevo el trofeo después de sudar mucha tinta, pues Ousmane Dembélé marcó el gol decisivo en el 92' (1-0).

Se veían las caras el campeón de la Ligue 1 y el campeón de la Copa de Francia. Los de Luis Enrique había vencido al Mónaco con solvencia en el partido liguero de la primera vuelta (4-2), y en el Estadio 974 de Doha los de Adolf Hütter se podían tomar su particular revancha, y con un título en juego.

EL PSG PISÓ EL ACELERADOR, SIN FORTUNA

Tardarían poco en llegar los primeros avisos del conjunto parisino. Dembélé estrelló un balón que le puso Achraf contra la zaga monegasca, Doué mandó otro directo a la madera, Dembélé (otra vez) envió un zurdazo que pudo colarse en la portería de Köhn, un disparo de Vitinha... pero no encontrarían fortuna. El PSG se estaba dedicando a atacar y el Mónaco se defendía con uñas y dientes, resistiendo como buenamente podía.

En el tramo final de la primera mitad, sin embargo, los de Hütter protagonizarían su acción más clara del encuentro, por medio del talentoso Akliouche, aunque se topó con un Donnarumma seguro bajo palos. Y, de hecho, Minamino también la tuvo para marcar el primero de la final.

Vitinha, durante la final de la Supercopa

Vitinha, durante la final de la Supercopa / @PSG_inside

Dembélé había entrado muy bien al partido como falso '9', Kang-in Lee - que tuvo hasta dos veces el gol al filo del descanso - y Doué iban agitando el duelo, pero al PSG le faltaba pegada arriba, como la había lastrado durante la temporada, antes de la recuperación de Gonçalo Ramos.

SUBIDÓN DEL MÓNACO

El Mónaco regresó al césped con una marcha más y el PSG sufrió de lo lindo nada más salir de vestuarios. Salieron dormidos, los de Luis Enrique, pues Donnarumma, por un lado, y la madera, por el otro, le negaron el gol al tercer clasificado de la Ligue 1.

El asturiano trató de revolucionar algo dando entrada a Gonçalo Ramos, Fabián y Barcola, pero los verdaderos protagonistas de la final estaban siendo el guardameta italiano y, sobre todo, un Köhn que lo estaba sacando todo, incluida una mano descomunal a Achraf.

ANTI-HÉROE DEMBÉLÉ

Todo apuntaba a que la final se decidiría en la tanda de penaltis, pero apareció el anti-héroe Ousmane Dembélé en el 92' para regalarle al PSG y a Luis Enrique la Supercopa de Francia en la víspera del Día de Reyes. Cuarto título de la era Luis Enrique en París y segunda Supercopa consecutiva para el asturiano.