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FÚTBOL INTERNACIONAL

Rio Ferdinand, leyenda del Manchester United: "Al principio bebía un montón. Cuando los niños se acostaban, me emborrachaba cada noche”

El excapitán del Manchester United abrió su herida más profunda en un documental que conmovió a Inglaterra en 2017: 'Rio Ferdinand: Being Mum and Dad'

Rio Ferdinand, en un entrenamiento con el Manchester United

Rio Ferdinand, en un entrenamiento con el Manchester United / Peter Powell / EFE

Àlex Calaff

Àlex Calaff

En 2013, Rio Ferdinand (Londres, Inglaterra, 1978) era una superestrella. La viva imagen del éxito y la fama. Internacional con Inglaterra y referente en el Manchester United de Sir Alex Ferguson, el central presumía de ser uno de los mejores defensas del planeta. En su palmarés brillaban seis Premier League y una Champions League, entre otros grandes logros. Una vida de ensueño dentro y fuera del campo.

Lo que no sabía es que hasta entonces había vivido en una burbuja que, por desgracia, también envuelve a muchos futbolistas profesionales.

El defensa más caro de Inglaterra, dos veces

Fue dos veces el defensa más caro del fútbol inglés. Primero, en el año 2000, cuando el Leeds United pagó 26 millones de euros al West Ham para ficharlo. Después, cuando el Manchester United desembolsó 46 millones en 2002 para convertirlo en el jefe de su defensa. Era un central moderno, que se atrevía con el balón, sin perder contundencia ni liderazgo atrás. Rápidamente se convirtió en uno de los pesos pesados de Old Trafford. Un defensa duro e imperturbable, pero que no estaba preparado para hacer frente a todo.

Adriano, junto a Rio Ferdinand

Adriano, junto a Rio Ferdinand / EFE

El fútbol de élite puede distorsionar la realidad. Cuando todo parece perfecto, cuando los grandes clubes te facilitan cada detalle del día a día, la vida cotidiana se convierte en algo lejano. Tareas tan básicas como cocinar, lavar la ropa o hacer la compra pueden resultar ajenas para quien nunca ha tenido que ocuparse de ellas. Pero en el caso de Ferdinand, el golpe fue mucho más profundo.

El cáncer que lo cambió todo

En 2013, a su mujer, Rebecca Ellison, el amor de su vida, le diagnosticaron cáncer de mama. Se conocían desde el año 2000. Tuvieron a su primer hijo, Lorenz, seis años después. Más tarde se casaron, una boda de ensueño en el Caribe, y ampliaron la familia con Tate y la pequeña Tia, nacida en 2011.

Lucharon contra la enfermedad con discreción, pero tras un primer tratamiento esperanzador, la enfermedad regresó en 2015 con una agresividad devastadora. Diez semanas después, Rebecca falleció. Tenía 34 años. No había trofeo ni salario capaz de frenar aquel golpe.

El documental que mostró su lado más humano

En 2017 se estrenó el documental “Rio Ferdinand: Being Mum and Dad” (Rio Ferdinand: Siendo padre y madre a la vez) donde el excentral relata aquel proceso y cómo la burbuja en la que había vivido estalló de golpe. Lo que más le costó, responder a las preguntas de sus hijos: “No sabía qué responder cuando me decían: ‘¿Por qué nosotros no tenemos una mamá?’.

Ferdinand dejó el fútbol poco después de lo sucedido, tras una triste etapa en el Queens Park Rangers. En el documental, Ferdinand se quiebra. Se muestra vulnerable. Reconoce que durante meses se refugió en el alcohol y que no sabía pedir ayuda. “Al principio bebía un montón. Cuando los niños se acostaban, bajaba las escaleras y me emborrachaba cada noche”, reconoció. Hasta que un accidente de tráfico, sin consecuencias graves, le hizo reaccionar.

No podía seguir así, debía reconstruirse por sus tres hijos. Tenía que aprender a ser papá y mamá. En una de las escenas que más se comentaron por redes sociales, Ferdinand se queda mirando una lavadora con cara desencajada: "Sé lo que haces… pero no cómo lo haces”, le dice al electrodoméstico. Hasta entonces, no había tenido que poner una.

Creía que ayudaba porque entrenaba y llevaba dinero a casa. Pero no entendía todo lo demás

Rio Ferdinand

— Exjugador del Manchester United

Con el tiempo, Rio aprendió a llevar una casa: a cocinar, a hacer la compra, a estructurarse su tiempo, ayudar a sus hijos con los deberes, a peinar a su hija... “Creía que ayudaba porque entrenaba y llevaba dinero a casa. Pero no entendía todo lo demás. Yo me lenvantaba y llevaba a los niños al colegio, y después a entrenar. Pensaba que así ya colaboraba con las tareas de la casa”, señaló al darse cuenta de la importancia de su esposa en el día a día. La fama lo había aislado de lo esencial.

Todo cambió cuando aceptó que necesitaba ayuda. Cambió el alcohol por charlas con otras personas que habían sufrido pérdidas traumáticas. Descubrió que el duelo era algo con lo que tenía que lidiar. Que no podía reprimir emociones. millones. Por primera vez, Inglaterra vio al Rio Ferdinand real. No al campeón, ni al futbolista. Al padre que tuvo que ser padre y madre de golpe.

Una historia que recuerda que la burbuja del éxito puede pincharse en cualquier momento. Y que, cuando lo hace, puede arrasar con todo.