Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Entrevista SPORT

Entrevista SPORT

ENTREVISTA NACHO GONZÁLEZ

'Nómada United', el libro de un milagro forjado en Maidstone

El Maidstone United hizo historia en la pasada FA Cup. Nacho González habló con SPORT sobre el libro en el que cuenta esta y otras aventuras -y desventuras- del club inglés

'Nómada United', el libro de un milagro forjado en Maidstone

'Nómada United', el libro de un milagro forjado en Maidstone / SPORT

Sebastián Vargas Rozo

Sebastián Vargas Rozo

La temporada 2023/24 fue histórica para el Maidstone United. El equipo de National League South (sexta división inglesa) escribió con su puño y letra un nuevo episodio en la siempre bohemia FA Cup, pasando de rondas hasta plantarse en la quinta. Se convirtió entonces en el primer equipo fuera de la Football League (primeras cuatro divisiones inglesas) en llegar a dicha fase en poco más de 40 años.

Y su hito no quedó en el olvido. Nacho González, periodista en 'DAZN' y en 'La Media Inglesa', decidió inmortalizarlo. 'Nómada United' nació apoyándose en esta y otras historias paralelas de un club que ha vivido de todo: desde vagar por campos sin el suyo propio hasta disputar partidos de decimotercera división.

La publicación, en colaboración con 'Revista Panenka', narra todo desde el punto de vista de Nacho y de los protagonistas, especialmente de Sam Bone, figura de la gesta copera -titular en todos los partidos- y la chispa que originó esta historia. Fue él quien contactó a González tras ver un vídeo de ‘La Media Inglesa’ en el que narraban su epopeya copera. Entonces se dio rienda suelta a la locura desglosada en unas más que agradables 261 páginas, las mismas que presentó en dos eventos masivos tanto en Barcelona como en Madrid, este último con el mismísimo Bone como gran estrella.

El propio autor atendió a SPORT durante su visita a la Ciudad Condal para describir la intrahistoria de su obra.

Nacho González, autor de 'Nómada United'

Nacho González, autor de 'Nómada United' / LA MEDIA INGLESA

Nacho, teniendo tantas historias, ¿por qué elegiste la del Maidstone United?

Un libro no lo puedes hacer si no es con un repertorio extenso de anécdotas, de historias para mezclar, y es como nosotros entendemos la manera de contar el fútbol. Creo que se tienen que mezclar estímulos emocionantes con estímulos más identitarios. Como el de Sam (Bone) con su madre, pero también el de decir ‘estuve en un campo de decimotercera división’. Un poco de mezcla entre humor, pero sin dejar tampoco a un lado lo pasional y profundo del fútbol. Todo eso lo tenía la historia del Maidstone. Siempre digo que es una historia que vino a nosotros, es la única en muchos años que ha venido a nosotros. Y eso era fundamental para mí, porque constantemente me obsesionaba el hecho de que fuese una historia original, que no lo hubiese escrito nadie antes -en español- y que nos implicara de alguna manera, no para que nosotros fuésemos protagonistas, sino para que estuviésemos dentro de ella, para que de verdad tuviese sentido hacer un libro. Eso implica estar allí sobre el terreno y que tú, de alguna manera, cuentes lo que pasa, pero estando allí en el lugar y estando rodeado de quienes son los protagonistas. Nunca antes habíamos llegado a una historia y habíamos dicho ‘hay que hacer un libro’. Nunca, esta es la primera. Porque yo siempre llevaba persiguiendo historias para libros, pero ninguna me había despertado esto. Entonces fue como muy claro el tiro. Reunía todas las condiciones.

Cada relato es verídico, ¿no? No hay ni un ápice de ficción...

Sí. De hecho, cuando cuento los partidos en algunos capítulos, a veces hablo desde el pensamiento de Sam. ‘Sam piensa esto, Sam tal’. Y todo esto me lo ha dicho él. Yo nunca he metido ningún pensamiento. Esto es todo a través de muchas charlas con Sam en las que me decía ‘guau, en este momento pensé esto, aquí me acordé de esto’. Es una cosa de la que me siento orgulloso porque creo que la historia es tan potente que no necesita, por mi parte, poner nada de ficción. Estaba todo ahí y yo solo tenía que contarlo. No he tenido que añadirle yo nada. Y eso te hace ir muy seguro, no de ti mismo, sino de la historia que estás contando. Es mucho más fácil escribir una historia así.

Sam Bone es un jugador inglés nacido en Malasia que aprendió español viendo ‘La que se avecina’. Tú ves esto y piensas ‘debe ser mentira’. Pero es totalmente cierto...

(Risas) Claro. Es que el hecho de que él hable español tan bien era un añadido. Aunque no lo necesitábamos. Si él no hablara español, no tendría sentido que hubiese visto nuestros vídeos en ‘La Media Inglesa’, aunque la historia hubiera sido igual de buena. Pero es que además hablaba español y fluido. Es una historia que nos ha caído del cielo. Creo que a cualquier periodista que le hubiera pasado esto habría tenido un impulso parecido. Esto no tiene que pasar por una historia más. Esto tiene algo especial. La reflexión que tuvimos a la hora de decidir si hacíamos el libro es cuántas veces nos va a pasar algo así a nosotros. De tener un contacto directo que nos ha caído al cielo, con un futbolista que está haciendo historia en la FA Cup y que es el mediocampista titular. Podría haber sido un jugador que esté en el banquillo en los partidos. Habría sido difícil. No sé incluso si habría tenido sentido escribirlo. Pero es que Sam jugó todos los partidos como titular. Podría haber sido cualquier otro del once, pero encima fue Sam. Se habían alineado tantos astros que había que aprovechar esa oportunidad.

Yo siempre llevaba persiguiendo historias para libros, pero ninguna me había despertado esto. Entonces fue como muy claro el tiro. Reunía todas las condiciones.

Nacho González

Pero no cualquier medio de comunicación te hubiera apoyado tanto con esto. Empezando por ‘La Media Inglesa’ y también por el proyecto conjunto con ‘Panenka’. ¿De dónde surgió la colaboración?

Desde hace tiempo estábamos explorando vías de colaboración porque siempre nos hemos detectado los unos a los otros como complementarios. Y de hecho, más que complementarios, estábamos destinados a ser socios entre compañías de alguna manera. Y la excusa perfecta fue el libro, porque el libro se concibe sin ‘Panenka’. Es decir, la idea de que hagamos un libro sobre esto no tiene nada que ver con ‘Panenka’. Ellos llegaron después. Pero una vez que ya tenemos el libro, fue ese momento en el que nos miramos todos y dijimos ‘vale, autoeditar su libro es un infierno’. Lo sabíamos por el libro de Ilie (Oleart, autor de ‘¡Dilly-ding, dilly-dong!’ y director de ‘La Media Inglesa’). Y tenía un punto que no podíamos asumir, que era que iba a implicar mucho más al resto del equipo, no solo a mí. En algún momento Jordi (Furriol, compañero en ‘La Media Inglesa’) iba a tener que hacer de Project Manager, Ilie iba a tener que inmiscuirse también para cosas que no son simplemente editar un libro. Y ahí es cuando nos dimos cuenta de que necesitábamos a alguien que supiese hacerlo. ‘Panenka’ nos daba su conocimiento en el sector, y también íbamos a seguro de que yo a Marcel (Beltrán, autor en ‘Panenka’ y editor del libro) ya le conocía. Y yo dudo que vaya a hacer un libro más cómodo con un editor como lo he hecho con Marcel. Vemos de la misma manera las historias, incluso la forma de contarlas. Él es además muy flexible a la hora de corregir o no corregir. Y con todo eso yo me sentí muy cómodo, además de que ellos pusieron mucho empeño. 

En el libro se puede ver un poco de tu estilo narrativo ligado al de los vídeos en ‘La Media Inglesa’. Esta manera de contar historias que tienes, ¿la buscaste o te sale ya naturalmente?

Yo tenía como una línea roja: no parecerme a cómo hablo en los videos, pero tampoco traicionarme a la hora de escribir. No quería ser rebuscado ni muy pomposo. Me suelen gustar los autores que son directos y, sobre todo, que siento que no están forzando su voz ni su discurso. Y hay gente que escribe muy adornada, pero porque le sale así. Y esa gente creo que es muy buena. Pero yo no me siento en ese lado. Creo que tenía que ser un libro que en ningún caso se ha hecho pensando que la gente me vea como me escucha. Simplemente lo hice como a mí me gusta contar las historias. Hay momentos que son únicos, muchos. Hay otros momentos que son profundos, pero no deja de ser fútbol. No podemos olvidar que esto es un elemento de ocio, no es una cosa demasiado profunda, no es mucho de estructura, de comunidades. Nada más empecé a escribir dije ‘me siento cómodo escribiendo esto como si estuviera enfocándolo en un vídeo de La Media Inglesa’ pero sin necesidad de decir’ voy a hablar exactamente igual porque me lo voy a imponer’. Al final era una sensación de, si me gusta a mí, ya está bien. Y eso me pone contento con lo que acabo siendo el producto final.

Sin hacer spoilers, ¿crees que un club como el Maidstone United hubiera podido sobrevivir en otro contexto que no sea el fútbol inglés? Por ejemplo, que un club de España hubiera podido sobrellevar algo así y salir adelante...

Lo cierto es que al Maidstone no le ayudó nadie. La pirámide del fútbol inglés, que a veces decimos que protege al fútbol desde lo más arriba hasta las capas más bajas, no le dio la mano. El ayuntamiento lo dejó tirado. Nadie les dio la posibilidad de encontrar otro terreno. Les pusieron constantemente palos en las ruedas. Se vieron abandonados por las autoridades locales y tampoco la Football League o la Federación les ayudó nada, porque a nadie le han mandado tan abajo. Entonces fue un club que se sintió en un desamparo donde pocos se han encontrado. Por un lado el sistema inmenso no les ayudó en nada, y ahí no tiene nada que envidiar al fútbol español. Pero lo que sí mantuvo fue un par de cientos de aficionados que no sé si seríamos capaces de encontrar en España. No digo que no seamos capaces, porque no conozco cada caso particular, pero sí creo que es difícil. En España y en cualquier lado.

Habéis llenado la Casa del Llibre en la presentación en Barcelona, quedando incluso gente fuera porque no habían tantos sitios. ¿Te esperabas esa acogida al libro?

Sé la comunidad que tenemos detrás y sabía que la historia que contábamos no era algo que a la gente le pillase por sorpresa, en cuanto a que ya hemos contado muchas veces historias así, parecidas, no a este nivel, pero sí parecidas y que a la gente le gustaban. Ya explorábamos una temática que tiene su público. Ahora, cuando hacemos eventos presenciales o cuando hacemos este tipo de cosas en las que tiene que venir mucha gente, a mí 300 personas me parece una barbaridad. Jordi es el que nos dice ‘van a venir más, yo lo sé, porque yo soy el que organiza las cosas’. Y entonces yo normalmente me mantengo en ese punto medio. Luego siempre acaba teniendo razón Jordi y la volvió a tener. Contaba con que a mucha gente de esta comunidad le iba a llamar la atención. Soy consciente de que somos un nicho, pero siempre que le llegue a gente que esté incluso fuera de ese nicho y que también lo aprecie, yo estoy feliz.

En el libro tienes algo que se ha perdido a día de hoy: una relación directa con los protagonistas. Se convirtieron incluso en amigos. ¿Cómo llegaste a esto?

Un punto es fundamental, que es el del fútbol semiprofesional. En el fútbol semiprofesional el acceso a todos sus protagonistas es imbatible. Lo pongo de ejemplo en el libro. He vivido en ‘DAZN’ lo que es tener acceso, por ser ‘right holder’, a las grandísimas estrellas de la Premier y lo entiendo. Ves lo hermético que es, lo cuadriculado que es el acceso a las estrellas. Y en cambio en Stockport hablé con el presidente y le dije ‘nos gustaría hacerte una entrevista’. El presidente, sin pedírselo, me dijo, ‘ah vale, pues quedamos este día en un pub y me voy a traer a tres leyendas del club’. Y me dieron acceso a todo lo que quisiera y demás. Pues con el Maidstone pasa un poco lo mismo. Llegar a los jugadores, llegar a la gente del club es muy fácil porque incluso Sam hizo de jefe de prensa. Es un tío que salió de él decir ‘oye, hacemos la entrevista pero luego vienen Sol (Wanjau-Smith) y Conor (Kelly) a ver un partido vente a mi casa’. Es todo mucho más comunitario, mucho más familiar.

Para finalizar, ¿tienes ya otras historias en el radar por contar? No creo que este sea el último libro de Nacho González...

Eso seguro que no, porque hay un punto en el que ya acabas dándole vueltas al siguiente, porque el proceso es muy divertido si la historia es buena. Si se te va desinflando a medida que haces el libro, va a ser infumable. Lo bueno de este libro es que constantemente, incluso en los momentos más cansados, sabía que estaba contando algo muy bueno, al menos para mí. Y sobre el futuro, en algún momento me apetece acercarme a Escocia porque es un país importante en mi vida. Allí me fui a vivir y a estudiar un año y me dio muchas cosas buenas como persona. Es un país que me parece, en cuanto a su fútbol, muy gracioso y surrealista, con un montón de historias muy chulas. Me apetece ir y probablemente sea a través de un próximo libro. Pero es un proyecto a muy largo plazo, porque no puede quitarme tanto tiempo de mi vida personal. ‘Nómada United’ me ha acabado absorbiendo muchísima jornada laboral y, cuando terminaba la jornada laboral, seguía mi tiempo personal. Este tiene que ser más reposado porque de otra manera es que no se aguanta. Es un sacrificio. Pero es una idea en la cabeza que, como ves, es un croquis aún no definido.