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Despedir a Sir Alex Ferguson: Una vergüenza para el fútbol... ¿o un alivio en las cuentas?

La máxima figura de la historia del Manchester United dejará de cobrar su sueldo anual como embajador del club

El exentrenador del Manchester United Sir Alex Ferguson, durante un encuentro en Old Trafford

El exentrenador del Manchester United Sir Alex Ferguson, durante un encuentro en Old Trafford / EFE

Iker Lloveras

Iker Lloveras

"No me puedo creer que hayan echado antes a Sir Alex Ferguson que a Erik Ten Hag". Una frase salida de un aficionado del Manchester United que resume a la perfección la situación actual del club, tanto en lo deportivo como en lo institucional. Los 'Red Devils' viven uno de los peores momentos de su historia reciente, sumidos en un eterno letargo con Erik Ten Hag en el banquillo y en un ambiente de guerrilla en el palco de Old Trafford. Y por si fuera poco, la nueva propiedad capitaneada por el CEO de INEOS Jim Ratcliffe decide cortar por lo sano y acabar con el rol y el sueldo de embajador de Sir Alex Ferguson. Para acabar de dinamitarlo todo.

Seguirá siendo bienvenido a Old Trafford siempre que quiera asistir, reconoce el club pese a su decisión, según explica 'The Athletic'. Sólo faltaría. Dejar fuera al mejor entrenador de la historia del club y principal responsable del éxito moderno de la entidad sería motivo de guerra civil en Mánchester. Visto lo visto, sólo el gesto de retirarle el sueldo ya ha sido interpretado como una ofensa hacia su figura por los aficionados 'Red Devils', hartos de una propiedad que ya informó de la mano de Jean-Claude Blanc y Jim Ratcliffe el pasado verano sobre su intención de recortar 250 puestos de trabajo en el club dentro del plan de recortes de la entidad.

El sueldo anual que dejará de percibir Sir Alex Ferguson era de 2,16 millones de libras (cerca de 2,6 millones de euros) en calidad de embajador del club: está (o estaba) presente en todos los partidos del club en Old Trafford y también en algunos partidos fuera de casa, a sus 82 años. De ahora en adelante, lo podrá seguir haciendo... pero de forma altruista. Con todo, los aficionados del Manchester United ven cómo, poco a poco, les arrancan del corazón una gran parte de lo que les hizo amar este club. Muchos todavía se agarraban a la figura de 'Sir Alex' para acordarse de lo grandes que fueron hace no demasiado tiempo, y ahora no les queda ni eso.

NO TODO VALE POR DINERO

Si Ratcliffe y compañía quieren recortar en gastos, que fundan todas las estatuas de sus leyendas de los aledaños de Old Trafford para venderlas en una joyería, que dejen sin cátering a los VIP del estadio, que despidan al conductor del autobús del club o que suban el precio de las entradas. Ah, cierto, eso ya lo hacen. ¿Que el sueldo de Sir Alex Ferguson era elevado? Por supuesto que sí. ¿Que merecía tenerlo de por vida por todo lo que ha hecho crecer al club? Pues también. Apartar de tal manera al que ha llenado tu sala de trofeos con dos Champions League y trece Premier League es cuanto menos cuestionable. También al que acunó a Cristiano Ronaldo, David Beckham, Ryan Giggs, Eric Cantona, Paul Scholes, Rio Ferdinand y un sinfín de futbolistas que hoy son leyendas eternas del club. No hace falta ponerse a enumerar lo que consiguió el técnico escocés.

Cristiano Ronaldo le gastó una broma de mal gusto a Sir Alex Ferguson

Cristiano Ronaldo, junto a Sir Alex Ferguson / Agencias

El salario de Ferguson, por cierto, representaba apenas un 0,3 por ciento de los ingresos anuales del club, cifrados en cerca de 800 millones de euros. Mientras deciden retirarle los honorarios a la figura más importante de su historia, los máximos responsables del Manchester United podrían haber decidido, se me ocurre, no gastar 100 millones de euros en el fichaje de Antony o ahorrarse también los 214 millones de euros invertidos el pasado verano en la llegada de Leny Yoro, Manuel Ugarte, Matthijs De Ligt, Joshua Zirkzee y Noussair Mazraoui. Pero claro, el sueldo del escocés era inasumible.

Una vez más, el fútbol moderno nos vuelve a demostrar que no hay lugar para el sentimiento de los aficionados en medio de la mercantilización de este deporte y de la imparable separación entre los grandes clubes y su éxito pasado. Si el Manchester United trata de esta forma a Sir Alex Ferguson, quien tiene por su nombre una de las gradas de Old Trafford, ¿qué le espera a quienes pagan religiosamente su abono cada año para asistir al estadio? A los que manejan esto sólo les importa el dinero.