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PREMIER LEAGUE

Ni Chiesa se lo creía: una redención legendaria con sabor a venganza

El futbolista italiano salió a hombros de Anfield en una noche inolvidable de Premier League

Federico Chiesa celebra su gol con el Liverpool

Federico Chiesa celebra su gol con el Liverpool / ADAM VAUGHAN

Iker Lloveras

Iker Lloveras

Ni él mismo se lo creía. Minutos después de obrar la épica, el rostro de Federicho Chiesa era un poema. En un partido inaugural de Premier League donde todos los aplausos y los homenajes fueron para el recuerdo de Diogo Jota, con el sentido aplauso y cántico en el minuto 20 y la dedicatoria de la celebración de los goles de sus compañeros, el decisivo tanto fue para un tipo que muchos seguro ni recuerdan que es futbolista del Liverpool. La pasada temporada disputó 14 partidos, 6 de ellos en Premier, y marcó 2 goles. Venía de marcar 10 goles en 37 partidos con la Juventus.

Y es que la historia de Federicho Chiesa merece un capítulo aparte. Desde su llegada a Anfield en verano de 2024 por 12 millones de euros, el extremo italiano de 27 años pasó muy desapercibido y sorprendió enormemente por su irrelevancia en la temporada del título de liga del conjunto de Arne Slot. Se llevó la medalla de campeón por los pelos, al superar el mínimo de los 5 partidos jugados con apenas 104' minutos en el tintero. Incluso este verano se rumoreó con su posible salida del club tras la llegada de una estrella mundial como Ekitiké (95 millones de euros), pero entre la marcha de Luis Díaz al Bayern y la postura del técnico neerlandés parece haberle dado la vuelta a la tortilla.

LA REDENCIÓN DE CHIESA

Que se lo digan al Bournemouth de Andoni Iraola. Ayer viernes, los presentes en el partido inaugural de la Premier League fueron testigo de la redención del italiano, que ingresó al terreno de juego en el minuto 82' para sustituir a un gris Florian Wirtz en su debut. Con el 2-2 en el marcador tras la épica remontada de los 'Cherries', que habían golpeado por partida doble al ritmo de un colosal Semenyo, el italiano se llenó de valor para enfundarse la capa de superhéroe y jugar con la magia de Anfield a su antojo. Un balón con maldad de Salah, un mal despeje... y la volea a la red.

La celebración lo dice todo. Federico Chiesa había marcado su primer gol en Premier League, le había dado la victoria a su equipo en el 88' (pese a la sentencia de Salah minutos más tarde) y se había quitado de encima una mochila de piedras muy pesada. Era incapaz de esconder en su rostro una mirada incrédula y de alegría desborada, pensando: "Yo no estaba para esto, pero mira qué bien sienta". Los aficionados 'reds' enloquecieron con su diana, y entonaron con fuerza su cántico durante varios minutos: "Les puedes oír llorando en Turín. Federico está aquí para ganar. Una charla con Arne Slot y (Chiesa) dijo Ciao, que le j.... a la Juve, yo soy un Kopite (aficionado del Liverpool) ahora". Ingenio puro, si me preguntan.

Tras el encuentro, Chiesa dejó muy claras sus intenciones: "¡Estoy muy feliz en el Liverpool! Hablaré con el club pero quiero quedarme aquí y luchar por ganar muchos trofeos". Arne Slot se deshizo en elogios hacia él y reconoció su valor en la sufrida victoria del equipo: "Después de que la afición le cantara tantas veces durante el partido y también la temporada pasada, creo que es muy bueno para él darles algo a cambio, y eso es, sin duda, lo que ha hecho hoy. Pensé que ganar la liga aquí siempre sería más especial que ganar un partido en casa contra el Bournemouth, pero los últimos seis o siete minutos... vaya. Guau, guau, guau. Qué impresionante fue eso"