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La vuelta de Anna Comet: así entrena una corredora de élite de trail tras dar a luz

La corredora catalana comparte su experiencia con reflexiones sinceras sobre el posparto, la paciencia y la gestión del cuerpo y la mente

Anna Comet, en la meta de la UTMB Trail 100 Andorra

Anna Comet, en la meta de la UTMB Trail 100 Andorra / INSTAGRAM

David Boti

David Boti

Barcelona

Volver al deporte tras un parto no es un camino lineal. Anna Comet lo sabe bien. La atleta de montaña, referente del trail internacional, ha vivido ya dos procesos de recuperación tras la maternidad. En ambos aprendió que compararse con otras mujeres no sirve de nada y que cada posparto es distinto.

"Siempre me ha resultado más duro física, mental y emocionalmente volver al deporte después del parto que el propio embarazo", reconoce en un blog publicado en la web de COROS. Con la llegada de un hijo la vida cambia por completo: las rutinas, las prioridades y hasta la forma de dormir. Y con un segundo hijo, añade, cambia menos… pero el trabajo se multiplica.

Su principal consejo es la calma: respetar los tiempos de cada cuerpo y dejar que todo encaje a su ritmo. En su caso, tras un segundo parto vaginal sin complicaciones, se levantó y empezó a moverse desde el mismo hospital. Eso no significaba entrenar de golpe, sino caminar y escuchar las señales de su organismo.

Cada caso es distinto. Después de su primer hijo necesitó un mes para subirse a la bicicleta; con el segundo, solo cinco días. La clave, insiste, fue el trabajo del suelo pélvico durante el embarazo, que le permitió volver a correr apenas 25 días después.

Entrenamiento progresivo y lactancia

El regreso empezó con actividades de bajo impacto: caminar, patinar, esquí de montaña. Más tarde introdujo ejercicios de fuerza con el propio peso corporal y bandas elásticas, siempre con la supervisión de profesionales. El entrenamiento estructurado regresó a las tres semanas, con cargas suaves, descansos amplios y un aumento muy gradual de la intensidad.

Otro reto fue compatibilizar la lactancia con el deporte. "Es absolutamente posible si cuidas la alimentación", apunta. Grasas saludables, proteínas de calidad y una dieta equilibrada son parte esencial del proceso.

El regreso a la competición

Con la pasión competitiva intacta, Anna se probó pronto. A los dos meses y medio corrió una carrera de 14 kilómetros. Fue demasiado pronto: la ilusión le hizo salir demasiado fuerte y tardó días en recuperarse. Un mes después, en una media maratón de montaña, la experiencia fue completamente distinta: base sólida, ritmo controlado y buenas sensaciones.

No todo ha sido perfecto. En su tercera carrera, con cuatro meses largos de posparto, las piernas pesaban y la recuperación fue lenta. "Todavía necesito tiempo, pero aprendo de cada prueba", explica.

Hoy, con su hijo de siete meses, asegura estar cerca de sus entrenamientos normales, combinando running con deportes sin impacto como esquí de montaña o ciclismo. La gestión de la recuperación sigue siendo clave.

"El cuerpo no miente. Si lo escuchas, te guiará. Habrá días difíciles, pero también la oportunidad de volver más fuerte que antes", reflexiona.

Su mensaje final es claro: paciencia, buenos profesionales y confianza en el proceso. No se trata solo de volver a competir, sino de aprender a disfrutar del camino, incluso en los días en los que parece imposible.

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