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Opinión

Javier Giraldo

Javier Giraldo

Subdirector.

Valencia, ¿qué te han hecho?

El Valencia, colista tras caer en Pucela

El Valencia, colista tras caer en Pucela

Conviene recordar, ahora que la crisis parece hacerse insoportable, que el Valencia es el equipo que más temporadas consecutivas lleva en Primera división (exceptuando a Real Madrid, Barcelona y Athletic, los tres que siempre han estado en la elite). Descendió en 1986, ahogado por las deudas, y solo tardó un año en volver a subir. Desde entonces, ahí ha estado: ganando Ligas, en plazas europeas o en el peor de los casos, en tierra de nadie, pero ahí ha estado.

Conviene recordar también que hace 20 años, el Valencia fue campeón de Liga. Y que redondeó ese título liguero con una Copa de la UEFA y una Supercopa de Europa.

También es bueno recordar que hasta hace apenas una semana, el Valencia era históricamente el cuarto equipo de España: solo Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid tenían más puntos en la clasificación histórica de la Liga.

No hablamos de un equipo cualquiera.

Pero justo ahora que el Valencia acaba de ser superado por el Athletic en la clasificación histórica y -lo que es sin duda mucho más grave- ocupa la última posición del campeonato, desnortado y sumido en una crisis institucional sin precedentes conviene preguntarse cómo es posible que un club de tanta jerarquía haya podido acabar así.

Es aún más preocupante que el Valencia parece no haber tocado fondo: la amenaza del descenso a Segunda es real y tangible, una sombra que al menos dos generaciones de aficionados nunca llegaron ni a sospechar.

Siempre intensa y pasional, la afición valencianista no baja los brazos: las movilizaciones contra la propiedad (un ciudadano de Singapur que nunca ha entendido la idiosincrasia de la ciudad) son ya una costumbre.

Pero el bloqueo no parece tener solución: si el propietario no vende, ¿dónde está la solución?

Quizá sea el momento para que el Valencia empiece a ser una cuestión de estado: no tanto de los políticos, que bastante tendrán con intentar solucionar los daños provocados por la dana, sino de la red de empresarios de la Comunitat.

Quizá sea el momento de que crear un comité (o consorcio, o gabinete de crisis, o 'hub', llámenlo como quieran) de empresas privadas valencianas que puedan asumir esa inversión: comprar el Valencia para salvarlo de la quema. Y con suerte, devolverlo a la zona alta de la Liga, donde tiene que estar por derecho propio.