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Opinión

L. Miguelsanz

L. Miguelsanz

Subdirector.

El único miedo de Flick para la final ante el Madrid

El técnico alemán no se fía de los blancos y Ancelotti blindará el centro del campo como único salvavidas

Flick, serio durante el encuentro ante el Mallorca

Flick, serio durante el encuentro ante el Mallorca / Ferrándiz

No hay duda alguna que el Barça es superior al Madrid y claro favorito a vencer en la primera gran final de la temporada ante el eterno rival. El equipo llega muchísimo mejor físicamente, está mucho mejor trabajado tácticamente y le ha metido dos repasos de órdago a los blancos en los duelos directos de este curso. Todos estos datos objetivos son los que se manejan internamente en el vestuario y los que están desatando la euforia del entorno blaugrana a pocas horas del partido.

En el Barça están más que convencidos de ganar e, incluso, de que podría ser un paseo. Todos menos Flick. El técnico alemán cree que el principal enemigo de los blaugrana puede ser el exceso de euforia y confianza ante 90 minutos en los que puede pasar de todo. Es más. Tiene la convicción de que el Madrid posee la capacidad de superar malas sensaciones en los momentos decisivos y, pese al KO de la Champions, no se fía.

Para un partido de esta importancia prácticamente no hace falta motivar a los jugadores. Son conscientes de lo que se juegan y, para muchos de ellos, será la primera oportunidad de ganar un título de los grandes en una final que creará expectación máxima en el mundo. La clave será controlar la sobreexcitación y, sobre todo, pensar que no se pueden ganar este tipo de partidos sin bajar del autobús. Lo que ha hecho hasta ahora el Barça es encomiable, pero de nada servirá si el Madrid acaba levantando el trofeo. El alemán ha avisado de que el único miedo que deben tener son ellos mismos. Porque si juegan como lo hacen habitualmente, el Madrid tendrá pocas opciones.

Curiosamente, la única esperanza del Madrid pasa más porque el Barça tenga un mal momento que por el fútbol que puedan desplegar en La Cartuja. El Madrid es un equipo muerto al que Ancelotti quiere revitalizar utilizando la disposición táctica que le hizo ganar la Champions la temporada pasada: jugando con cuatro medios y solo dos delanteros centros. Sabe que si sale con toda la pólvora arriba y nadie trabaja, el resultado puede volver a ser de escándalo. Será la prueba definitiva de que Mbappé ha sido más un lastre que una solución.