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Xavi Torres

Xavi Torres

Colaborador de SPORT

Salid y disfrutad

Poco más queda por hacer: disfrutar con la final es el reto. El resto, va a venir solo...

Flick ha devuelto la alegría a un barcelonismo que sueña con firmar una tempora histórica

Flick ha devuelto la alegría a un barcelonismo que sueña con firmar una tempora histórica / Valentí Enrich / SPO

A cinco jornadas para el final de la Liga, el Barça manda. El equipo ha solucionado los dos últimos partidos ante el Celta y el Mallorca con sufrimiento y marcadores ajustados pero siendo fiel a su idea y con (casi) todos los jugadores enchufados: Hansi Flick ha dosificado a su plantilla utilizando en estos dos partidos a 18 futbolistas como titulares. Llega el día de la final de Copa y, por tanto, la hora de cerrar el segundo título de la temporada.

De nuevo, como ya pasó en la Supercopa, espera el Real Madrid. No hay duda de que el título adquiere dimensión cuando el rival es el equipo de Carlo Ancelotti porque, aunque no parece estar pasando por el mejor momento, tiene unos futbolistas tan buenos que en cualquier instante pueden destapar el tarro de las esencias. ¿Lobo con piel de cordero? Seguramente.

Y dicho esto, la mejor noticia para el Barcelona es que el equipo llega a la final del sábado con excelentes sensaciones. El Barça de Flick no tiene traumas deportivos y vive con ambición. Su fútbol sigue siendo reconocible en todos los sentidos, con y sin balón, en el ritmo y en el juego, yendo por debajo o con ventaja en el marcador y jugando con unos o con otros futbolistas. Gloria y honor para el técnico alemán. Lo ha conseguido. El equipo ha llegado al tramo final de la temporada vivo en todas las competiciones y con la conciencia muy tranquila: veremos cual es el resultado y si va a haber póquer, triplete, doblete o solo un título pero no hay mejor manera de afrontar el reto que disfrutando de cada partido.

El club, aunque parezca mentira porque viene de donde viene -y es importante no olvidarlo-, ha formado un equipo con mayúsculas capaz de reunir el talento de Lamine Yamal y Pedri, entre otros, al servicio de una idea común que se redondea con las aportaciones del resto de los jugadores, por cierto, la mayoría salidos de La Masía. Se lo pasan bien, incluso, presionando tras la pérdida del balón o arriesgando con la ya famosa línea Flick en medio campo. No hace falta perder el tiempo para reconocer lo mucho que ha trabajado este equipo en los entrenamientos.

Por tanto, como dijo Johan Cruyff durante aquella maravillosa tarde del ya lejano 20 de mayo de 1992, en Londres, poco más queda por hacer. “¡Salid y disfrutad!”, dicen que le dijo a sus jugadores antes de saltar al césped de Wembley aunque parece que lo que se oyó en aquel vestuario se acerca más a un “¡Disfrútate!”, expresión cien por cien cruyffista de difícil análisis gramatical. Sea como fuere, se trataba de quitar presión a un grupo de jugadores que hicieron tan bien su trabajo que pasaron a la historia del club. Pues eso, a seguir recorriendo camino. Ahora le toca a este equipo, que también lo hace muy bien y que está empezando a escribir su historia.