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¡Que salga Pedri!

El Barça ya no sabe lo que es ganar sin Pedri

El Barça ya no sabe lo que es ganar sin Pedri / Dani Barbeito / SPO

Se comentaba en las tertulias previas al partido contra el Girona que con Raphinha el Barça era otro, que lo del Atlético había sido una mala tarde y estaba claro que el Barça volvería a ser el de siempre con la incorporación del brasileño después de su misteriosa lesión. Solo nos faltaba el enorme Pedri para tener la plantilla titular al completo.

Pero llegó el partido y, a pesar de tener el dominio del balón, el Barça volvió a errar las múltiples ocasiones que tuvo, entre ellas unas cuantas del añorado Raphinha; falló un penalti un Lamine Yamal al que no le salía nada, y la defensa no paraba de correr a la desesperada a cada ataque fulgurante del equipo de Michel. Así las cosas, el Barça se fue viendo incapaz de superar una bien ordenada defensa del Girona y se mantenía con la portería a cero pero con el miedo de que los constantes contrataques de los de Michel cogiesen por sorpresa una desordenada defensa culer.

Estuve viendo todo el partido con el miedo en el cuerpo, con la sensación de que a cada contraataque del Girona podía venir un gol. Y así fue, un error de marcaje fue la causa del primero y una pérdida de Lewandowski, el segundo. Luego todo fueron prisas, ocasiones frustradas y una sensación de que el equipo entraba en una especie de bloqueo mental y físico con el que Flick tendrá que lidiar en las próximas semanas. Lo más probable es que si el Barça continúa por este camino, sobre todo en la Champions, lo va a pasar muy mal.

Para finalizar, me quedan dos escusas por exponer: la primera es que sin Pedri la medular no es lo mismo, aunque en etapas anteriores hayamos ganado sin problemas sin él. Y la segunda, los árbitros. Sin engaños, el Barça no jugó a su nivel, pero Soto Grado estuvo sospechosamente mal. No quiso revisar un claro pisotón a Koundé previo al segundo gol y esto es grave. Algo pasa con los árbitros que pitan una cosa en el territorio de Florentino y otra fuera de él, pero eso tiene un capítulo aparte.