Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Ronaldinho y su versión estadística

El otro 'Ronnie'. En la travesía por la Liga y la Champions que ha realizado el Barça sin Eto'o ni Messi, Ronaldinho ha mostrado una versión diferente a la que tenía acostumbrados a los culés. Como único crack de referencia en el ataque blaugrana ha tenido que soportar marcajes más duros que la temporada anterior, cuando las defensas contrarias tenían que repartir sus efectivos para atar también de cerca a Eto'o y Messi. Ha tenido menos espacios, algo que ha coincidido en una etapa en la que Ronnie no estaba en plenitud física, le falta chispa y velocidad para irse del uno contra uno. En este tiempo ha explotado otros recursos de su enorme repertorio técnico: su capacidad de gol.

La mejor estadística. No se ha visto al Ronaldinho más estelar, pero sí al más eficaz. Nos tenía acostumbrados a jugadas de vídeo, a 'jogo bonito', pero ha salido al rescate del equipo con su mejor tarjeta estadística desde que está en el Barça. Ha marcado quince goles en la Liga; es decir, a principios de febrero está sólo a dos dianas de las que consiguió en la Liga pasada. A balón parado ha sacado de varios apuros al equipo. Y algo muy importante: ha repartido sus goles -diez en dieciocho partidos- y en nueve ocasiones sus goles han servido para sumar puntos a favor. Dicho de otra manera: sus quince goles han dado 22 de los 46 puntos que tiene ahora el Barça.

No hay caso. Rentabilidad absoluta, aunque el Camp Nou añore al Ronaldinho mágico, el que volvió a asomar el domingo ante el Racing. El Barça, de la mano de Ronnie, dio un golpe de efecto al colocarse más líder después de los tropiezos de Sevilla y Valencia. El regreso de Messi y Eto'o debe dar el empujón definitivo. Por eso es importante que el tema Eto'o no haya provocado una polémica que no interesa para nada al Barça. El vestuario mostró ayer su madurez. El día después calmó la situación. El jugador dio explicaciones a Puyol y, aunque no hablara con Rijkaard, éste las aceptará. No es momento para conflictos.