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Carme Barceló

Carme Barceló

Periodista en SPORT

De Rocafonda a les Corts, pasando por les Ramblas y la Castellana

Lamine ya pudo entrenarse en el nuevo césped del Spotify Camp Nou

Lamine ya pudo entrenarse en el nuevo césped del Spotify Camp Nou / Dani Barbeito / SPO

La mirada de Lamine Yamal, a martes 18 de noviembre, nos lleva más allá de La Roja. El jugador del Barça, que sólo piensa en estar bien para dar lo máximo en el club que siente como suyo y le paga la nómina y en la selección que a veces lo descoloca, explayó su mirada hacia el Camp Nou desde sus redes sociales. La criatura solo cató el césped del estadio que tiene ‘in mente’ apenas unos minutos de su corta vida. Pero sabe que ésta es su casa, como la de Messi, más allá de lecturas preelectorales. Una panorámica preciosa, firmada por la actual estrella del FC Barcelona, que siente el retorno al barrio como algo suyo. De Rocafonda a Les Corts. Lo importante no es solo volver. Es sentirte arte y parte. 

El sábado viviremos un retorno a medias que sabe a victoria. Los de Flick, estos día inteligentemente fuera del foco también gracias al calendario, pisarán un césped que les inyectará una adrenalina desconocida. Respetando al rival, da igual quien les tocara en esta rifa.

Volver a casa es maravilloso. Honor y gloria a los casi veinte mil socios y socias que han estado en los mejores y en los peores momentos. Los y las que han sostenido, también, los valores de una entidad que va más allá del balón que rueda. No olvidemos las raíces, del mismo modo que lo hace Lamine Yamal y un Casadó que tardó tres minutos y veinte segundos en compartir en su cuenta de Instagram el anuncio de la vuelta de su Barça al Camp Nou. Él, que se fue a Les Rambles como uno más, y celebró como un culer de base los triunfos de todos. Los de dentro y los de fuera. Igual que los Dani Olmo, Pedri e Iñigo Martínez que se subieron a una bicicleta pública para celebrar el título con el que se estaba recuperando en la cama de un hospital, léase Ferran Torres. Esto es sentir, aunque a algunos les corte el alma con un cuchillo. Y el que quiera fiesta, si le mueve otra cosa, que la pague. Mensaje directo a turistas y demás.

No es sinónimo de esto último -fiesta, por si alguien se ha perdido- lo que se vive en el entorno madridista en estas últimas horas. Parece mentira que Xabi Alonso esté a los pies de los caballos cuando es el líder de la Liga. Pero el ‘run run’ y una personalidad que lo aleja del ‘modus operandi’ capitalino lo sitúa en una rampa a la que poco falta para empujarlo.

Mientras Florentino Pérez le pide fotos a Zidane en el macro evento de la NFL en el Santiago Bernabeu, el técnico vasco apuesta por un perfil bajo fiel a sus principios. ‘Mala peça al teler’, que diría mi abuela paterna. Problema de difícil solución, traduzco. El vestuario blanco da la sensación de no captar el mensaje de su entrenador y, a la par, emite otro para que los medios pillen que hay un problema y ellos no forman parte de él. Tan viejo como el propio fútbol pero, en este caso, se han apresurado a dar parte a la jefatura para que la cosa no se alargue en el tiempo. Vivir para ver y para confirmar, una vez más, que los jugadores van a la suya. Y en croma blanco, cuanto menos exigencias mejor. Que son el Real Madrid, ya tú sabes. Las glorias deportivas y los bemoles, siempre por delante. Yo me quedo en el barrio.