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Opinión

Ernest Folch

Ernest Folch

Colaborador de SPORT

Quédense con Mbappé, nosotros tenemos La Masia

Mónaco - FC Barcelona: El gol de Lamine Yamal

Así ha sido el primer gol de Lamine Yamal en la Champions / Telefónica

El Barça logró otra victoria de enorme mérito en Villarreal, que lo confirma como el mejor equipo de la Liga en este arranque de temporada. Puede que el Madrid tenga mucha y muy cara pólvora, pero el Barça ahora mismo es sin duda el que tiene un sentido del juego más solidario y coral, además de ser con mucha diferencia el más goleador de las cinco grandes ligas. El gran mérito de Flick es que el equipo sea capaz de ir absorbiendo cada nueva incorporación sin que se note, y ayer las novedades de Pablo Torre, Gerard Martín y Sergi Domínguez no solo no bajaron las prestaciones sino que condujeron al equipo a una gran goleada en uno de los campos más difíciles del campeonato.

El excelente arranque de temporada del Barça solo tiene un nubarrón con la larguísima lista de bajas blaugranas, entre las cuales las hay tan sensibles como Dani Olmo, Fermín, Araujo o De Jong, a las que ayer se sumó la más que probable grave lesión de Ter Stegen. No hay ni un solo equipo de la élite europea con tantos lesionados y de tanta importancia, pero no hay ni un solo equipo que tenga tanta capacidad de regeneración como el Barça, que va sacando jugadores de La Masia como quien va sacando conejos de la chistera.

El Barça ha sobrevivido al mercado de fichajes gracias a La Masia y sobrevive ahora mismo a esta plaga bíblica de lesiones gracias a La Masia. Tanto da un central como un mediocampista como un delantero como un portero, Flick encuentra en la cantera blaugrana una solución para cada problema que se le presenta. En la historia reciente, no se recuerda un momento igual de exuberante en cuanto a la producción de La Masia, que ha aparecido para rescatar a la institución justo en el momento en el que atravesaba por una situación económica y deportiva altamente delicada.

El Barça ha resurgido precisamente porque ha ido a buscar el maná celestial que lo nutre desde su fundación, los jugadores que incuba desde su nacimiento y desarrolla hasta su explosión en el primer equipo. Da igual si el club ha tirado de su cantera por fe o por necesidad, lo que importa y es maravilloso es que lo ha hecho, y además en el momento justo. Por todo esto, ahora mismo el culé ha recuperado la ilusión precisamente porque ha recuperado su identidad. Nada genera más entusiasmo, nada representa más el ADN, que la apuesta infinita por La Masía, la sensación de que, aunque vengan las siete plagas del fin del mundo, siempre habrá un niño a punto para hacerles frente.

Otros se dedican a sacar el talonario, el Barça se dedica a inventar nuevos talentos. Quédense con Mbappé, nosotros tenemos La Masia.