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Javier Giraldo

Javier Giraldo

Subdirector.

Pongan un Pedri en su vida

Pedri, en Valladolid

Pedri, en Valladolid / SeFutbol

Que un jugador sirva para medir la temperatura de un equipo habla de la grandeza del jugador. Ocurre con Pedri en la selección española: si el canario funciona, como es costumbre, el equipo funciona. El partido ante Bulgaria no fue una excepción. Es tal el ascendente de Pedri en este equipo que casi todos los goles nacen en sus botas. Es tal su jerarquía que sus compañeros le buscan una y otra vez, con el viento a favor o con el viento en contra, ante rivales cerrados o más abiertos. No importa demasiado el panorama del partido ni el nivel del rival: pongan un Pedri en su vida y simplemente, disfruten.

Con la clasificación más que encarrilada, el choque ante Bulgaria parecía idóneo para que Pedri descansara. Es obvio que España puede ganar a Bulgaria sin Pedri. Pero es igual de obvio que Luis de la Fuente recurra a él para solventar el partido. Era más que evidente que el canario solo descansaría cuando España tuviese el partido en el bolsillo.

Así ocurrió. Pedri jugó 67 minutos. Solo abandonó el campo con 2-0 en el marcador.

Los seguidores barcelonistas podrán argumentar que Pedri necesita más descanso, pero no resulta difícil ponerse en la piel del seleccionador. ¿Qué entrenador renunciaría a Pedri, pudiendo tenerlo en el campo?

Rodeado por Mikel Merino y Zubimendi, Pedri juega con la misma soltura que cuando comparte camiseta con De Jong, Fermín o Dani Olmo. El nivel futbolístico de sus compañeros de equipo -tanto en el Barça como en la selección- está fuera de toda duda, pero la sensación es que Pedri los hace aún mejores. Pocos futbolistas como él, en ese sentido.

Más allá de la magia de Pedri, la selección cumplió en su visita a Valladolid, ciudad en la que nunca pierde. En realidad, España no pierde desde marzo de 2023, cuando cayó ante Escocia camino de la Eurocopa de 2024 y una tormenta se desató contra De la Fuente. Aquel entrenador que teóricamente no valía para la selección es campeón de la Nations y de la Eurocopa. Y tiene a España virtualmente clasificada para el Mundial, gracias en buena medida a una racha impresionante: 29 partidos consecutivos sin perder, con 23 victorias y cinco empates.

Para encontrar una racha similar hay que viajar a la era dorada, entre 2010 y 2013. Aquella España ganó un Mundial y dos Eurocopas. Nadie sabe si esta, que dirige De la Fuente, podrá coronarse en el Mundial de 2026. Lo que sí sabemos es que el viaje está mereciendo la pena.

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