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Opinión

Helena Condis

Helena Condis

Colaboradora

NeustifSchinghen

Rodri, en una jugada de la semifinal ante Francia

Rodri, en una jugada de la semifinal ante Francia / Pablo Garcia/RFEF

Llevamos más de un mes fuera de casa, en Alemania, siguiendo muy de cerca a la selección en esta Eurocopa. Siempre que se acerca el final de estos grandes torneos, me invade un sentimiento de nostalgia por los días felices que ya se acaban. Pero esta vez la emoción es más intensa, independientemente de lo que pase en la final. En un momento en que el trabajo con los clubes está bunkerizado, la selección hace un esfuerzo por volver a una idea de comunicación propia, alejada de la que marcan los equipos. ¿Y lo mejor de todo? Ganan y enamoran con su fútbol.

Estos días en Alemania, los periodistas que llevan más de media vida siguiendo a la selección, coinciden en algo: el equipo de De la Fuente recuerda poderosamente al de Luis Aragonés de 2008, el primer episodio de una trilogía inolvidable. Mi compañero de la COPE, Miguel Ángel Díaz, que suma 21 años dedicándole su olfato y su corazón a Los secretos de la Roja, cree que la clave reside en inculcar una mentalidad ganadora: “Puyol siempre recuerda que cuando volvieron a la residencia después de ganar a Italia (el ogro de 2008) en la tanda de penaltis, se dio cuenta que nadie había recogido sus habitación.

"Esa labor de meterles en la cabeza que estaban preparados para ganar a la temible Italia, surtió efecto”. Acostumbro a buscar consejo en el más veterano de todos, un periodista de raza, Joaquín Maroto de As, casi siempre suele dar con el secreto del éxito: “Tienen ADN ganador, la similitud es que el equipo de 2008 había sido campeón del mundo y de Europa en categorías inferiores, y este también lo ha sido.

Cuando te acostumbras a ganar de pequeño, fastidia mucho perder de mayor”. El compañero Raúl Varela, que nos despierta cada mañana en el Hotel con la Tribu de Radio Marca, destaca la aportación en el juego: “Esa España fue la génesis del tiki-taka y esta la de los extremos. Ambas heterogéneas y de gran calidad humana”. Nadie cuenta mejor las historias de fútbol que Miguel Ángel Lara en Marca, recuerda como han sido capaces de blindarse ante el ruido externo: “En 2008 la FIFA ya amenazó a España con expulsarla de la Eurocopa por injerencia política, y aquí ha pasado lo mismo”. Para Juanma Castaño que cierra las noches de la Selva Negra con su Partidazo de Cope, la de 2008 fue su primera Eurocopa, su celebración con David Villa fue viral: “Todo me transporta allí, el Valle, el ambiente con el grupo, que no íbamos de favoritos. Y en España la ilusión de los más jóvenes con el equipo y aquel espíritu de la Plaza Colón”. 

El denominador común: ambas han derribado muros psicológicos. En 2008 fue Italia. En 2024 Alemania, la anfitriona. ‘Se parece más a ti’ era la canción de los de Luis Aragonés. Mientras que en la actual suena a todo trapo el single ‘La potra salvaje’. Los tiempos han cambiado. Pero hay cosas que permanecen intactas con el paso de los años: su humildad de volar bajito sin dejar de mirar el cielo, nos ha ganado a todos. Aquí no hay fisuras.

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