Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Toni Frieros

Toni Frieros

Colaborador de SPORT

¿Nadie ve venir ningún 'marrón'?

La junta directiva del Barça celebró su última reunión en Sant Cugat del Vallès

La junta directiva del Barça celebró su última reunión en Sant Cugat del Vallès / FC BARCELONA

No logro entender, y les doy mi palabra de honor que me esfuerzo todo lo que puedo y más, cómo es posible que la junta directiva del FCB, o su presidente, que ha vendido patrimonio del club por una cifra cercana a los 1.000 millones de euros (el 25% de los derechos de TV por 25 años, otro porcentaje de Barça Studios (350 millones de pérdidas respecto a su valoración contable), cáterin del Camp Nou, etc...), pueda afirmar que ha salvado a la entidad de su desaparición. Sí, sí, entiendo que hay que controlar la narrativa, el relato, y todas estas cosas, y que cada uno puede vender la burra a su manera.

Ardo en deseos de leer ese libro que ahora, a pocos meses de las elecciones, le han escrito al presidente azulgrana. Imagino que, si el club estaba en la quiebra más absoluta, detallará de forma pormenorizada porqué cerraron el ejercicio 20-21 con 487 millones de pérdidas (“exceso de juicio” dijo la empresa auditora, ¿se acuerdan?). Y por qué, si la masa salarial heredada era inasumible, la aumentaron en 163 millones, dejándola en más de 700. Eso es así se pongan como se pongan.

Y aún hay más: si LaLiga de Fútbol Profesional permitió que todas las pérdidas derivadas de la pandemia (porque las hubo, ¿no?) se pudieran enjugar en cinco años (todos los clubs de LaLiga lo hicieron), ¿por qué el FCB no se acogió a ese gran beneficio que hubiera suavizado el escozor? ¿Y por qué si estaban en tratos con la familia de Neymar para retirar las demandas provisionaron cerca de 50 millones de euros? ¿Por qué? Uyyy, me estoy ‘mourinhizando’...

Esta junta, que también ha hecho cosas buenas, ha protagonizado el mayor ‘pufo’ en la historia del club. Ha cerrado Barça TV, ha enterrado el brillante proyecto OTT Barça TV+ y, lo que es peor, ha convertido Barça Studios es un mero instrumento de ingeniería financiera ocasionando un enorme daño a la economía del club. Insisto, esto es así.

Un tema no menor, y que no sé si lo tienen en cuenta, es que esta junta directiva acumula unas pérdidas de 232 millones de euros. Y no lo digo yo, que soy un Don Nadie, lo dicen las auditorias anuales. Es decir, ¿se han parado a pensar los directivos del FCB que, si no ganan las elecciones, alguien les puede pedir responsabilidades por esas pérdidas? Lo dice y lo exige la Ley.

Y otra cuestión sorprendente que espero que pronto se explique. Vamos a entrar en un proceso electoral y nadie sabe qué cantidad de dinero se debe avalar para acceder a la presidencia. Y es aquí donde creo que podemos encontrarnos con un ‘marrón’ gigantesco.

La nueva Ley del Deporte del 2022 eliminó la obligatoriedad de avalar el 15% del presupuesto de gastos a aquellos clubs que no son SAD (Athletic Club, Osasuna, FCB y Real Madrid). Dejó que fueran esos clubs los que, en sus estatutos, reflejaran en qué porcentaje querían dejar el aval. Y claro, para hacer esa modificación estatutaria, antes tiene que ser aprobada por los socios en una asamblea.

El Real Madrid lo ha dejado en el 15%, el CA Osasuna en el 8% y el Athletic Club, en el 5%. ¿Y el FCB? No se sabe, porque en todo este tiempo no se ha llevado al orden del día en ninguna asamblea. Una vez más: ¿por qué? Es decir, quien gane las elecciones y vaya a LaLiga a formalizar su victoria electoral, se encontrará con una realidad curiosa. Los estatutos del FCB dicen que el aval será el que diga la Ley y establezca LaLiga: o sea, lo que digan los estatutos del FCB... que no han sido modificados. Un bucle, un pez que se muerde la cola, que podría tener consecuencias inesperadas... Quién sabe si incluso legales.

Imagino que el máximo responsable del área legal del FCB, Pere Lluís Mellado, estará absolutamente convencido de que están actuando acorde a la Ley y lo tendrá todo atado (lástima que no pudiera evitar la desaparición del Reus Deportiu, donde fue consejero y secretario). Pero ojo. El FCB (Laporta en la Asamblea de 2005) también esgrimió un dictamen de la secretaria general de l’Esport de la Generalitat para no convocar elecciones en 2006 y sí el 2007, pero un juez, ante la denuncia de unos socios, obligó al club azulgrana a convocarlas porque, según sentencia judicial, aquellos quince días del 15 al 30 de junio de 2003, bajo la primera presidencia de Laporta, donde se tomaron medidas económicas de gran calado, equivalían a un año de mandato.

Repito, ojo.