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Opinión

Joan Vehils

Joan Vehils

Director.

Nadie duda de Flick

Hansi Flick en un momento del Betis - Barça

Hansi Flick en un momento del Betis - Barça / VALENTÍ ENRICH

El Barça de Flick ha demostrado en diversas ocasiones que puede presentar un equipo capaz de competir contra cualquiera. Sin embargo, para que esto ocurra, deben darse dos circunstancias que no siempre son posibles. La primera es que todos los futbolistas que salten al terreno de juego estén al doscientos por ciento físicamente. La segunda es que los jugadores que marcan las diferencias formen parte del equipo titular. Cuando se han dado estas dos premisas se han evidenciado imbatibles.

Flick ha demostrado con creces ser un excelente entrenador, aunque haya utilizado el mismo mecanismo de defensa de cualquier técnico experimentado cuando llega a un equipo nuevo. O sea, contar desde el inicio con los mejores jugadores que tiene a su disposición y forzar la preparación física en la pretemporada para empezar ganando partidos. Esa es la única fórmula para evitar dudas, críticas y una excitación innecesaria del entorno.

A todo eso, el técnico alemán ha sabido combinar la veteranía con la juventud y crear un buen ambiente en el vestuario sin perder en ningún momento su autoridad frente a la plantilla. Por si fuera poco, ha mostrado un conocimiento de la cantera azulgrana muy superior a lo esperado por todos.

Dicho esto, ahora llega un periodo clave. El cansancio empieza a hacer mella en algunos futbolistas, el factor entrenador nuevo va en descenso y ciertos jugadores no están ofreciendo el rendimiento esperado. Por tanto, es el momento más determinante del entrenador desde que pisó Barcelona. En diez días, el Barça juega contra el Dortmund en Alemania, y el Leganés y el Atlético en Montjuïc. No se juegan nada definitivo, pero la imagen que transmita el equipo en estos tres encuentros puede marcar el futuro de la temporada.

Nadie duda de Flick, pero hay ciertos interrogantes sobre la plantilla. Llegar a las vacaciones de Navidad recuperando la imagen que este equipo ofreció contra el Bayern y el Madrid sería una prueba de que aquello no fue un espejismo y que hay margen para seguir soñando.