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Opinión

Joaquim Piera

Joaquim Piera

Corresponsal en Brasil.

Mastantuono no es (y nunca será) Lamine Yamal

Así como ocurrió en su día con Leo Messi o Neymar Jr., el Real Madrid ha empezado la búsqueda obsesiva por encontrar un futbolista que ofrezca las prestaciones del crack de Rocafonda

Lamine Yamal emblema del Barcelona

Lamine Yamal emblema del Barcelona / Toni Albir / EFE

El madridismo le ha colocado a Franco Mastantuono la etiqueta del ‘Lamine argentino’, lo que denota, no solo un absoluto desconocimiento de cómo juega la joya del River Plate —que será el nuevo juguete de Florentino Pérez—, sino también la obsesión por encontrar en el mercado a un futbolista que ofrezca las mismas prestaciones que el fenómeno de Rocafonda, algo que es imposible.

Lo de pagar la prima de fichaje más cara de la historia del fútbol en Occidente (los saudíes le adelantaron a Florentino por la derecha) a Mbappé no ha logrado el efecto deseado. El francés no engancha. Ni ellos mismos se creen sus propias cortinas de humo al vender el Pichichi como si fuera la antesala del Balón de Oro, una distinción, por cierto, que solo logró por la lesión muscular de Lewandowski, que lo dejó KO en el tramo decisivo de la temporada. La "Liga de Mbappé", en la que el Madrid tenía que arrasar, no solo la ha ganado el Barça de Hansi Flick, con su tricampeonato local, sino que el MVP ha sido Raphinha. Es para reírse.

La eclosión de Lamine Yamal tiene obsesionado al madridismo; les enferma. Solo así se entiende el acoso y derribo al que se han dedicado durante toda la temporada contra un futbolista que fue clave para ganar la Eurocopa el último verano y que, si Luis de la Fuente no se deja contaminar por la presión capitalina, será la clave para que España gane su segundo Mundial en 2026, donde parte como la gran favorita, incluso por delante de Argentina, vigente campeona.

Con Lamine Yamal están repitiendo el mismo error que cometieron con Leo Messi o Neymar Jr., a quienes el Madrid buscó desesperadamente un antídoto deportivo y mediático.

Franco Mastantuono celebra uno de sus goles con River Plate

Franco Mastantuono celebra uno de sus goles con River Plate / @riverplate

Con el ‘10’ lo intentaron con Robinho o Robben, y, claro, el fiasco fue épico. Ni con la violencia extrema del mourinhismo —una religión con la que comulgaba Xabi Alonso— lograron pararlo. Y con ‘Ney’, Florentino intentó que hiciera un Figo y, después, ficharon a dos futbolistas en la misma posición: Vinicius y Rodrygo, lo que supuso una inversión de 120 millones de euros.

Mastantuono es el mejor talento surgido en Argentina en el último lustro. Un enganche zurdo —o sea, un ‘10’— con capacidad para jugar en banda, que apunta a ser ‘top’ a sus 17 años y a quien Scaloni ha convocado en esta fecha FIFA. No es Lamine Yamal ni lo será nunca. El catalán es irrepetible, como cualquier extraclase; además, es el mejor futbolista que ha existido a su edad, solo comparable a Pelé.

Buena señal para el barcelonismo que el Madrid rompa el mercado y se disponga a pagar los 45 millones de euros de la cláusula de ‘Mastan’, lo que representará el fichaje más caro jamás hecho en Argentina. Que vayan buscando y coleccionando cromos, porque no encontrarán otro como el orgullo de Rocafonda, La Masía y todo el barcelonismo.