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Opinión | FC BARCELONA

L. Miguelsanz

L. Miguelsanz

Subdirector.

Íñigo Martínez, una baja sensible y difícil de entender

El Barça se desprende de su baluarte defensivo en un movimiento que no habrá convencido a Flick

Flick charla con Iñigo Martínez estos días en la gira

Flick charla con Iñigo Martínez estos días en la gira / Valentí Enrich

Si había un jugador prácticamente intocable para Hansi Flick en defensa, ese era Íñigo Martínez. Contra todo pronóstico, el jugador vasco se convirtió en una pieza clave de su arriesgado sistema el pasado verano cuando, incluso, se le había considerado como transferible. Íñigo pasó por delante de todos aprovechando las bajas de Araujo y Christensen y fue uno de los tres jugadores de campo más utilizados por el alemán. Y no solo eso. Daba la sensación de que el central fue su voz sobre el terreno de juego, el líder invisible que sostenía el arma más mortífera del equipo blaugrana: la defensa avanzada en línea que dejó en fuera de juego al Madrid de Mbappé y a la mayoría de sus rivales.

Ese capitán sin brazalete se ha ido del Barça en una operación meteórica que ha dejado a todo el mundo sorprendido. Porque Flick se queda sin su gran baluarte defensivo a poco más de ocho días de comenzar la Liga y, además, con la carta de libertad. Es realmente extraño.

Que el Barça tenía una plantilla sobredimensionada en algunas posiciones como la defensa era tan evidente como que se necesitaba soltar lastre para mejorar el límite salarial. Incluso Deco llegó a afirmar hace pocos días que sobraba un central. Pero lo que nadie se podía imaginar es que el elegido iba a ser Íñigo y que, además, no iba a dejar dinero en caja aduciendo que había un acuerdo verbal entre las partes para salir con la carta de libertad si le llegaba una gran oferta. Perder al central con más experiencia y a un titular fijo sin cobrar nada es inaudito.

A Hansi Flick seguro que no le ha convencido demasiado este movimiento, aunque el alemán ha demostrado no solo ser un superviviente desde que llegó al Barça sino también un inventor cuando la necesidad aprieta. Opciones tiene para que el equipo siga rindiendo al máximo nivel, aunque buena parte del éxito del Barça se cimentó el curso pasado desde atrás y sus peores momentos llegaron cuando la solvencia defensiva se atascó. Se va un gran profesional y una baja más que sensible que el equipo seguro que va a notar.