Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | Opinión

Christian Blasco

Christian Blasco

Redactor de Real Madrid.

Hay 'caso Bellingham'

El inglés ha recibido críticas en Inglaterra a raíz de las declaraciones de Tuchel, mientras en el Madrid no termina de encontrar su sitio tras la llegada de Mbappé

Bellingham, en el partido ante Albania

Bellingham, en el partido ante Albania / GEORGI LICOVSKI / EFE

Llegó desde el Borussia Dortmund con la vitola de ser uno de los jugadores más prometedores del mundo, pero en solo unos meses subió varios escalones hasta colocarse como uno de los jugadores más determinantes del panorama mundial. El asombroso ritmo goleador de Bellingham en sus primeros encuentros con el Real Madrid elevaron su estatus rápidamente hasta colocarle en la misma mesa que los mejores futbolistas del mundo.

De la mano de Ancelotti, Jude saboreó no solo el éxito colectivo, sino también el éxito individual en su máxima expresión: el gol. La sensación de marcar es inigualable para los jugadores y el centrocampista no fue ajeno a ello. Desde que descubrió su facilidad para ver puerta, Bellingham cambió su estilo de juego para convertirse prácticamente en un delantero por sus movimientos, hasta que llegó Kylian Mbappé.

Bellingham, en Anfield

Bellingham, en Anfield / Agencias

Fue en ese momento cuando el inglés tuvo que adaptarse y olvidar, al menos en parte, el camino triunfal del gol. Parece algo sencillo para un jugador versátil como él, pero no lo es. ¿Cómo le dices a un jugador que ha sido uno de los mejores del mundo en un rol concreto que debe olvidarse de eso y centrarse en hacer otras tareas?

Bellingham lleva tiempo en ese intento de transición, primero con Ancelotti y ahora con Xabi Alonso, pero en sus movimientos y los espacios que ocupa sobre el campo todavía se ve el ansía de gol que recorre sus venas. El problema que se ha encontrado es que ahora muchos de esos movimientos chocan con Mbappé, que si bien no siempre llena el área rival, si condiciona las llegadas de sus compañeros.

Jude Bellingham celebra una acción en el Clásico

Jude Bellingham celebra una acción en el Clásico / SERGIO PEREZ / EFE

Desde hace más de un año, el rendimiento de Bellingham no ha sido el mismo. El hombro parecía ser el gran culpable, pero una vez operado y recuperado, parece una evidencia que hay algo más que está limitando al futbolista a día de hoy. Por si tuviera poco con tratar de encontrar su mejor fútbol en el Real Madrid, el principal problema del centrocampista aparece ahora en Inglaterra.

Las últimas declaraciones de Tuchel, afirmando que había visto que “Bellingham no estaba contento con el cambio”, han supuesto un terremoto. El seleccionador nacional le expuso ante el público con una frase rotunda: “Mantengo mi palabra: el comportamiento es clave y hay que respetar a los compañeros que entran”.

Bellingham saluda a Tuchel

Bellingham saluda a Tuchel / EFE

No es la primera vez que el alemán se ve envuelto en alguna polémica con el jugador. El pasado verano, dijo que su madre “puede encontrar repulsiva la actitud de Bellingham”, en referencia a que el inglés debería saber “canalizar” su energía y “no intimidar a compañeros ni ser agresivo con los árbitros”.

En su regreso con la selección en este parón, en el partido ante Serbia, recibió algunos pitos, mientras en la prensa los críticos y los defensores del futbolista se reparten a partes iguales, con algunos tachándole de ser “egoísta” después de las palabras de Tuchel. Lo curioso de todo esto es que ninguna imagen deja patente que Bellingham tuviera gestos de un gran enfado.

Con Inglaterra, donde no es titular indiscutible ni mucho menos, volvió a dejar detalles del gran jugador que lleva dentro, pero estos han quedado opacados por la polémica en la que le ha metido Tuchel. Perdido en el Madrid y juzgado, con más o menos razón, en Inglaterra, Bellingham intenta encontrar el equilibrio entre lo que fue, lo que le piden que sea y lo que todavía quiere demostrar.