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Christian Blasco

Christian Blasco

Redactor de Real Madrid.

Guerra fría en el Madrid

Momento en que Vinícius pasa junto a Xabi protestando por su cambio y el técnico se desentiende de él

Momento en que Vinícius pasa junto a Xabi protestando por su cambio y el técnico se desentiende de él / DAZN

Días importantes en el Real Madrid. Todo debería ser ilusión y regocijo en el equipo blanco después de asestar un golpe a su máximo rival en el Clásico, pero lo sucedido entre Vinicius y Xabi Alonso ha generado un terremoto que, si bien puede tener una magnitud importante, no es ni mucho menos inesperado.

Vinicius ha perdido la mayoría de privilegios que tenía apenas dos temporadas atrás, antes de la llegada de Mbappé: ser emblema del equipo, líder deportivo y el gran estandarte que impulsan desde el club para ganar los premios individuales. Todo lo que un día perteneció al brasileño, ahora es terreno del francés.

Vinícius, sujetado por el entrenador de porteros del Real Madrid, Luis Llopis, al término del clásico.

Vinícius, sujetado por el entrenador de porteros del Real Madrid, Luis Llopis, al término del clásico. / Associated Press/LaPresse / LAP

El proceso no fue tan abrupto con Ancelotti en el banquillo. El italiano siempre fue un lugar seguro para Vinicius, un hombro en el que apoyarse ante problemas de cualquier índole. Fue un padre. Con Xabi la cosa es muy diferente.

El técnico encarna más bien el papel de profesor exigente, ese que no permite ciertas actitudes dentro y fuera del campo y que, además, tiene muy claro que su favorito de la clase tiene nombre y apellidos: Kylian Mbappé. Hasta ahí, todo bien. El problema es que parece haberle cogido cierta manía al que un día fue el alumno aventajado.

Cuesta saber si el origen está en el perfil futbolístico de Vinicius, de que el brasileño no parece estar dispuesto a cambiar sus actitudes y algunos lo consideran cada vez más díscolo... En cualquier caso, no parece tratarse de un tema de club. El Madrid valora la figura del brasileño y su renovación pasa más por un ajuste de pretensiones económicas que por un cambio de la estrategia deportiva del equipo blanco.

Vinícius Júnior muestra su desaprobación al ser sustituido mientras Xabi Alonso, con las manos en los bolsillos, observa su reacción

Vinícius Júnior muestra su desaprobación al ser sustituido mientras Xabi Alonso, con las manos en los bolsillos, observa su reacción / Bernat Armangue / AP

Este asunto va más ligado a un pulso entre jugador y entrenador. Vinicius quiere seguir siendo importante y el nuevo orden que ha impuesto Xabi le aleja cada vez más de esa figura que el madridismo continúa poniendo al alza. Algunas voces críticas han emergido con fuerza entre la afición blanca, pero la gran mayoría sigue considerando al extremo como el jugador que mejor les representa.

Lo que al principio podría haberse considerado un problema de encaje futbolístico ha ido agravándose cada semana hasta llegar al desplante (razonable hasta cierto punto para un servidor) de Vinicius a Xabi en el último Clásico y la omisión totalmente intencionada de la figura del entrenador en el comunicado de disculpas del brasileño.

La situación no es sencilla para el que fuera técnico del Bayer Leverkusen. O se mantiene firme en sus ideas y acepta el pulso con Vinicius sin cambiar nada de lo que ha hecho desde que llegó o cede ante las pretensiones del jugador de ser más importante en sus planes, poniendo en riesgo la disciplina que ha implantado en la primera plantilla.

El calculado comunicado de Vinicius es el primer paso de una guerra fría que no ha hecho más que empezar. Ahora se mirará con lupa cada gesto del brasileño con el técnico, cada palabra de este último en rueda de prensa, cada minuto que no juegue el futbolista... O los protagonistas (incluyendo al club) actúan cuanto antes, o están corriendo el riesgo de que la situación se enquiste y tenga consecuencias directas en el próximo mercado de verano.