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Opinión

L. Miguelsanz

L. Miguelsanz

Subdirector.

Cuando la gran estrella del Barça es Hansi Flick

El entrenador fue uno de los grandes homenajeados por una afición que le agradeció todo lo que ha construido

Flick, con el escudo del Barça de fondo

Flick, con el escudo del Barça de fondo / Ferrándiz

El Barça cerró la temporada en casa siendo fiel a si mismo y ofreciendo espectáculo más allá del resultado. Hubo fiesta merecida en las gradas tras un año que ha acabado haciéndose corto por tanto talento y tan buenos momentos que ha dado este equipo. Aplausos y agradecimientos y un homenaje para quien ha sido capaz de darle la vuelta ya no solo al equipo sino todo a un club: Hansi Flick. Porque la incidencia de este hombre en la historia reciente del Barça ha sido descomunal. Si hace un año el entorno pedía la salida de Xavi, ahora lo único que se piensa es que comience el próximo curso para lograr el triplete. 

Montjuïc le agradeció a Flick la honradez de coger esta plantilla y aceptar mejorarla sin prácticamente ningún fichaje. Nunca se quejó y firmó iniciar el curso con dos canteranos como únicos pivotes. Lo que para algunos hubiese sido un suicidio para él fue un aliciente. Aumentó el trabajo físico de sus jugadores, pero lo realmente esencial fue su capacidad de mejorar a todos y cada uno de sus jugadores. Solo así el Barça podía crecer. Más allá de tácticas -el jugar al límite en el fuera de juego ha sido fundamental- y de la terapia que necesitaban los futbolistas, el gran mérito de Flick es haber construido un equipo que vuelve a ser temido y que ha sido capaz de levantarse de todos los golpes salvo las semifinales de Champions ante el Inter.

Cuentan que a finales de diciembre y con la mala racha que tenía el equipo, a muchos puntos del Madrid en la Liga, Flick tuvo más claro que nunca que se podía lograr el triplete. Y así se lo dijo a sus jugadores y a la directiva que, en aquel entonces, no sabían que pensar. Lo que es realmente curioso es que en un mundo repleto de estrellas, la más grande que tiene el Barça se encuentra en el banquillo (con permiso de Lamine Yamal). El acierto de Laporta es incuestionable y da la sensación que, incluso, en el Barça se han perdido algunos años por no acertar en el capitán del proyecto. Montjuïc coreó el nombre de Flick como si fuera un delantero. Que le renueven y le den las llaves del club.