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Opinión | fc barcelona

Albert Masnou

Albert Masnou

Director adjunto de SPORT

Ferran Torres, el Henrik Larsson de Flick

Ferran Torres: "Dudas habría fuera, no dentro del equipo"

El delantero fue la clave de la victoria 2-3 ante el Borussia Dortmund / Perform

El Borussia Dordmunt llevaba tres años sin perder en su estadio en un partido europeo, desde 2021, un registro que daba sentido al nombre de la grada que tanto le animó durante el partido contra el Barça. Si le dicen el ‘Muro’ es por algo. Una muralla que el Barcelona logró desmontar en tres ocasiones gracias a los dos goles de Ferran Torres, el joker o el comodín de Flick según fue catalogado por la prensa alemana.

El técnico le está sacando su jugo al jugador valenciano, que lleva cuatro goles en los últimos tres partidos. El propio Ferran ha asumido bien su nuevo su rol dentro del equipo. En la mayoría de ocasiones no es de titular, pero cuando dispone de sus minutos, en partidos tradicionalmente rotos, encuentra los espacios que en Alemania supo aprovechar. Igual no es el jugador más popular del equipo, pero en todo buen conjunto que se recuerde ha habido jugadores de este perfil.

El ejemplo

Es el Henrik Larsson de la actualidad o el Bojan Krkic, jugadores que ofrecían un rendimiento sin salir de inicio, eran un plan B cuando el partido se encallaba. A Ferran le ha costado, pero entiende bien su papel y es en este espacio donde puede dar lo mejor de sí mismo. Es evidente que hay algo que le pesa. El precio del traspaso pagado por Mateo Alemany al Manchester City. El Barça, necesitado de delanteros, fue a Manchester esperando encontrar una cara amiga en la directiva y se llevó a Ferran a cambio de 55 millones.

Esta losa, esta exageración, no es culpa del jugador, pero sí la ha sufrido en sus propias carnes durante los primeros años de su carrera en elBarça. Para superarlo, ha tenido que reinventarse, fortalecer su espíritu para no derrumbarse ni ser arrollado por esa marea que es el barcelonismo cabreado.  

Que jugadores no titulares sumen como el que más es una excelente noticia para el equipo de Flick. Si antes se temía sustituir al nueve cuando había que marcar un gol, ahora se hace sin problema porque hay un plan B en el banquillo que aporta soluciones.