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Opinión

Alfredo Martínez

Alfredo Martínez

Periodista deportivo. Narrador de fútbol en Onda Cero Radio.

El esperpéntico caso Olmo

Pau Víctor y Dani Olmo, en un entrenamiento

Pau Víctor y Dani Olmo, en un entrenamiento / Valentí Enrich

Si comienzas a leer con un alto grado de laportismo o condicionado por tu antilaportismo, mejor no continúes, no te hagas mala sangre. Mira para otro lado o date un respiro , son tiempos difíciles. Se trata de relatar los hechos sorprendentes que vive, a caballo del fin de año y comienzo del nuevo, el actual Barça. 

Yo pensaba que mi capacidad de sorpresa en el mundo del fútbol en general, y del Barcelona en particular estaba ya superado; vamos que, con todo lo que hemos vivido en los últimos tiempos era insuperable. Pero no, ahí estábamos directivos enviando documentos, mails, llamando, empleados de la Liga organizando papeles, pidiendo información adicional, los periodistas esperando la luz verde a la ficha de Olmo y Pau Víctor, los propios jugadores atónitos e impacientes durante la cena de Nochevieja. Sí, el mismísimo día 31 de diciembre. Ahí estaba pendiente medio fútbol español.

Y es que Laporta se ha acostumbrado a vivir al borde del precipicio, a hacer funambulismos permanentes, a jugar con fuego, y al final cuando juegas mucho con fuego te sueles quemar.

La pregunta en este caso es fácil: ¿Por qué se esperó al último día de plazo para tratar de regularizar la ficha de los dos jugadores?

Aquí saltarán los laportistas y casi todos los barcelonistas y dirán que la Liga nos quiere mal y que Tebas no ayuda nada, y aunque tuvieran parte de razón, o precisamente pensando en eso, es por lo que el Barcelona no debió apurar y permitir que le miraran todo con lupa. No era necesario. El precio ha sido muy caro. La imagen del club ha quedado muy dañada, la inquietud se ha trasladado al vestuario del equipo y las consecuencias económicas en cuanto a perjuicio para la entidad todavía están por evaluar. El simple hecho de no poder utilizar la mayor parte de la temporada a tu único fichaje, fichaje estrella que costó más de 50 Millones de euros ya es gravísimo. Pobre Flick. 

Siempre perderá el Barça

Si finalmente se consigue la inscripción será a costa de un desgaste innecesario que generará malestar con casi todos los clubes que creerán que el Barcelona ha recibido un trato de favor y se le inscribe a dos jugadores fuera de plazo. Y si se hace a través de los juzgados será con un desgaste de reputación y económico que se podría haber ahorrado. Siempre saldrá perdiendo el Barcelona.

Pero lo que no comprendería, bajo ningún concepto, es que al terminar la historia, y ojalá con el final feliz de las inscripciones de Dani Olmo y Pau Víctor, ningún seguidor acérrimo ni el propio presidente saquen pecho de una situación generada por la propia directiva en un esperpéntico caso Olmo, el último episodio de un Barcelona imprevisible e insuperable y a lo que se ve, el de Laporta, incorregible y siempre viviendo al límite.