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Toni Frieros

Toni Frieros

Colaborador de SPORT

Espai Barça-Limak: el 'modus operandi'

El director del Espai Barça alertó que Limak no cumplía las condiciones

El Spotify Camp Nou, cada vez más cerca de su reapertura

El Spotify Camp Nou, cada vez más cerca de su reapertura / EFE

Para entender mejor el caso Limak, después del magnífico trabajo de investigación de Sique Rodríguez y Adrià Soldevila en el programa ‘Què t’hi jugues’ de la Cadena SER (ya les pueden ir insultando, ya, que ojalá hubiera más periodistas como ellos...), hay que retroceder en el tiempo y explicar detalles de suma importancia. A veces, para ir atando cabos, las respuestas están precisamente en los detalles.

El nombre de Limak apareció por primera vez en el universo FC Barcelona poco después de que dejara la nave azulgrana el CEO Ferran Reverter, en febrero de 2022. Una dimisión sorprendente porque llevaba menos de un año en el cargo. Allegados suyos afirman que salió ‘por piernas’.

El 11 de marzo, Joan Laporta, ya sin CEO en el club, nombró jefe de operaciones y compras a Joan Sentelles, íntimo amigo suyo desde sus años de juventud en Castelldefels. Es el padrino de unos de sus hijos. Laporta rescató a Sentelles para el FCB después de la desaparición del Reus, donde había ocupado el cargo de gerente. Ya había estado en el FCB con Laporta en su primera etapa como presidente.

El 17 de marzo, Joan Laporta y Nihat Özdemir, fundador de Limak y entonces presidente de la Federación Turca de Fútbol, coincidieron en el palco presidencial del estadio del Galatasaray con ocasión del partido del FC Barcelona en la Champions League contra el equipo turco.

En abril del 2022, Sentelles le trasladó al Director de Patrimonio y Espai Barça, Ramón Ramírez, que el club había recibido la propuesta de una constructora turca llamada Limak para optar a la remodelación del Camp Nou. Ramírez la pasó a su equipo de trabajo, la analizaron y opinó que Limak no cumplía con los requisitos de máximos establecidos en el pliego de condiciones... que seguían vigentes y con las que sí estaban trabajando el resto de las constructoras desde antes de la pandemia. El FCB nunca había eliminado esas condiciones porque, de haber sido así, ¿qué necesidad había entonces de poner unos nuevos requisitos y normas el 1 de septiembre de 2022?

Ramón Ramírez, experimentado ingeniero, contratado después de un estricto proceso de selección y de ser entrevistado por Ferran Reverter (CEO), Maribel Meléndez (directora corporativa) y Jordi Llauradó (directivo responsable del Espai Barça) -curiosamente los tres dimitidos-, notó un cambio de actitud y de comportamiento en algunas personas del club hacia él después de ponerse de perfil con Limak.

De un día para otro pasó de ser el máximo responsable del Espai Barça a no ser convocado para una importante reunión de su departamento en la que sí estuvieron, entre otros, Joan Sentelles y Lluís Moya, este último catedrático de diseño estructural y después, ya sin Ramírez, nombrado director de la oficina técnica del Espai Barça.

Viendo el ‘percal’, y sintiéndose ‘incómodo’, Ramírez pactó abandonar el FCB el 30 de junio de 2022, aunque el club le pagó el sueldo hasta el 31 de agosto. Un día después, sólo un día después, el 1 septiembre, el FCB anunció el cambio de requisitos en el pliego de condiciones para optar a la remodelación del Camp Nou y en la que, ya de forma oficial, sí entró la constructora turca Limak. Un cambio que no pasó por junta directiva y que, por lo tanto, tampoco se consultó con el directivo responsable del Espai Barça, Jordi Llauradó, que acabó dimitiendo. ¿Es normal que se lo saltaran?

¿Quién sustituyó a Ramón Ramírez al frente del Espai Barça?, Sí, precisamente Joan Sentelles. De su intervención esta semana en la Cadena SER (aplaudo que diera la cara para explicar ‘su’ verdad), hay varias cosas con las que no estoy de acuerdo. Afirmó que este es un nuevo proyecto, cuando Joan Laporta le dijo textualmente a Jordi Basté en RAC 1 en 2021 que era “el mismo de la junta anterior, pero con modificaciones”. Me sorprende que una persona que tiene los conocimientos del tema como es Sentelles dijera algo así. ¿Un nuevo proyecto? Sí, se han cargado el videomarcador 360 grados, la cubierta será otra, habrá más palcos y asientos VIP, pero hombre...

Tampoco creo que podamos hablar de un nuevo ‘tender’. Lo sería para Limak, pero no para el resto de las constructoras que llevaban más de dos años trabajando en el proyecto con el coste económico que eso les supuso.

Y aquí llegamos, a mi juicio, a un punto clave: o bien Limak estuvo trabajando y analizando el proyecto de remodelación del Camp Nou en silencio, sin que nadie lo supiera (a espaldas de Ramón Ramírez hasta su salida del club) o es imposible, imposible, imposible, que en solo cuatro meses, de septiembre a diciembre de 2022, tuviera la capacidad de preparar una propuesta cerrada para un proyecto de semejante envergadura. No puede ser que en cuatro meses, cuando entró en vigor el nuevo ‘tender’, Limak tuviera la misma información que Ferrovial o FCC. Es más fácil que un camello entre por la cabeza de una aguja.

Y para terminar, una reflexión. Entiendo que hay que defender el producto que se está haciendo, el ímprobo trabajo que se está llevando a cabo, incluso presumir con orgullo de este gran proyecto de club, claro que sí, pero decir que están muy contentos con Limak... Si lo eligieron porque garantizaba sí o sí que al Camp Nou se podría entrar en noviembre de 2024 y se entrará a finales de 2025 y solo con la mitad del aforo y sin Botiga ni Museo ni nada más... ya me dirán ustedes. Además, ¿nadie ha reparado en el enorme perjuicio económico que representa para el FCB semejante retraso?

Todos los caminos, desde el lejano mes de abril de 2022, llevaban a Limak, aunque fuera la peor valorada por los propios técnicos del FC Barcelona. Y ahora resulta que la decisión final fue de Goldman Sachs, claro.