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Ramon Palomar

Ramon Palomar

Redactor de Baloncesto.

El culé ya implora a Xavi Pascual ganar títulos y cuanto antes mejor

Pascual, en el banquillo del Palau, en su primer encuentro en casa tras su fichaje

Pascual, en el banquillo del Palau, en su primer encuentro en casa tras su fichaje / DANI BARBEITO

Xavi Pascual vivió una noche muy especial en su regreso al Palau, en una jornada de Euroliga donde el conjunto azulgrana sumó la octava victoria de la temporada ante un ASVEL Villeurbanne que puso más aprietos de los esperados en una noche muy emotiva (88-78).

Aunque más allá de la trabajada victoria, que era importante para seguir cerca de los puestos de cabeza (8-5), la gran noticia era la vuelta a casa del técnico de Gavà, el entrenador añorado por la afición culé, el último que pudo traer para Barcelona la Euroliga. Y de eso ya hace mucho tiempo.

Ahora, con su vuelta al Palau, nadie duda que será capaz de volver a llevar al equipo a la senda de la victoria y volver a levantar títulos.

Porque al nuevo entrenador blaugrana lo han contratado con una única misión: que el equipo vuelva a ser ‘triomfant’ después de unos últimos años donde solo la figura de Jasikevicius pudo imponer su estilo y respeto a los jugadores-y algunos títulos ligueros-, cosa que no pudieron hacer ni Roger Grimau ni Joan Peñarroya, buenos entrenadores pero sin el áurea del lituano ni el de Gavà.

Aunque hablar de levantar títulos no siempre es sinónimo de espectáculo. Para los que no lo recuerden, Pascual quiere que el equipo empiece a ganar confianza desde la defensa, por lo que más importante que atacar es defender bien, y eso no siempre es síntoma de ‘showtime’. Ante el ASVEL, se vio el estilo rocoso del equipo, que sin ser brillante, saca los partidos adelante.

Ganar con grandes exhibiciones del equipo no siempre será posible por lo que a lo mejor hay que sacrificar esas grandes anotaciones que tanto gustan en la grada, por unos marcadores mucho menos atractivos, pero efectivos, y que acerquen al equipo al objetivo: levantar títulos.

Contar con el favor de la grada y el club desde su llegada, es la mejor manera de empezar esta nueva etapa, aunque Pascual tiene claro que solo si logra imponer su estilo desde la defensa, junto con la entrega colectiva, tanto en el campo como en el grada, volver a ganar estará mucho más cerca y el culé volverá a sentirse orgulloso de su equipo, una autoestima perdida en los dos últimos años.