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Lluís Mascaró

Lluís Mascaró

Director de Información Deportiva de Prensa Ibérica

El consejo de Guardiola a Xavi

Las críticas por el mal juego y las derrotas y la lesión de Gavi han provocado el pánico en las áreas de decisión del Barça

Ya lo dijo Guardiola: en los momentos de duda hay que ser más fiel que nunca al modelo, porque la tentación será apartarse de él

Xavi también ha sufrido el vértigo de las dudas tras el mal juego y las derrotas

Xavi también ha sufrido el vértigo de las dudas tras el mal juego y las derrotas / AFIP

Vuelve la Liga. Vuelve el Barça. Y debe volver la ilusión. Este parón competitivo, obligado por los partidos de selecciones que tan caros han costado, tiene que haber servido para que el equipo de Xavi haya hecho un ‘reset’ mental. La plantilla, y el entrenador, habían entrado en un peligroso bucle. Los malos resultados y, sobre todo, el mal juego habían generado una tensión que estaba a punto de hacerse insoportable. Jugar en el Barça y dirigirlo implica una presión enorme porque la exigencia también lo es. El propio Xavi lo ha reconocido en reiteradas ocasiones: el Barça es el club más difícil del mundo porque tiene el entorno (el externo y el interno) más complejo. Por eso hay que tener los nervios muy templados y, sobre todo, demostrar una gran personalidad para asumir el tremendo peso de la entidad blaugrana. Y, por supuesto, una hoja de ruta muy definida. La improvisación es la peor enemiga. 

A veces, sin duda, ayuda. Cruyff era un maestro de la improvisación. Pero genios como Johan solo hay uno. También Laporta se ha especializado en el arte de sacar conejos de la chistera. Pero todo tiene un límite. Y este Barça necesita, más que nunca, ser fiel a su proyecto. Se han acabado los bandazos. Hay que creer en el modelo e insistir en el relato. La grave lesión de Gavi, por ejemplo, ha generado una nueva situación de pánico. Y de dudas. ¿Hay que fichar un centrocampista para sustituirle? ¿Hay que avanzar la llegada de Vitor Roque? Estas dos preguntas que se han instalado en las áreas de decisión de club son el más claro ejemplo de esa falta de planificación. ¿Qué tiene que ver un mediocentro con un goleador? Fichar por fichar en el mercado de invierno por culpa de una lesión no tiene ningún sentido. Hacerlo sería señal de debilidad. De nervios. Unos nervios que solo provocan errores. Y desconcierto. Algo a evitar en un momento tan delicado para el Barça.

FIDELIDAD AL MODELO

Xavi, que también ha sido víctima de ese vértigo que genera la crítica exhaustiva a la que está sometido el club, es el primero que debe templar los ánimos. Porque, como entrenador, tiene muy claro el camino a seguir. O debería tenerlo. Ya lo dijo Guardiola, el mejor técnico de la historia: “Ahora que ganamos, el modelo les parece bueno. No se cuestiona. Pero no se va a ganar siempre. Entonces llegarán las dudas. Ese será el momento en el que habrá que confiar más que nunca en el modelo, porque la tentación para apartarse de él será muy fuerte”. Pues eso. Fidelidad absoluta para recuperar el rumbo perdido. Las derrotas ante el Madrid y el Shakhtar y las agónicas victorias contra la Real Sociedad y el Alavés han provocado esas terribles dudas a las que ya hace muchos años se refería Pep. Xavi debe seguir el consejo de su referente. Dejarse de inventos. Y apostar por la cantera.