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Opinión

Xavier Ortuño

Xavier Ortuño

Subdirector de SPORT

La Champions, la gran asignatura pendiente del Barça de Flick

Rashford y Flick, durante el Barça-Valencia

Rashford y Flick, durante el Barça-Valencia / Dani Barbeito

El Barça arranca de nuevo el camino hacia su sueño más perseguido: volver a levantar la Champions. El equipo rozó la final en Milán hace apenas cuatro meses, y ese recuerdo ilusiona tanto como obliga. Flick lo sabe: el club recuperó el prestigio perdido, pero ahora toca demostrar que no fue un espejismo.

La Champions siempre ha sido cruel con el Barça en los últimos años, y esa mochila pesa. El técnico alemán ha repetido en varias ocasiones que sin compromiso no hay éxito, y este torneo no perdona a quien se relaja ni un segundo. El Newcastle, rival de estreno, es el ejemplo perfecto: de bombo 4, pero con la energía y la intensidad de la Premier. Un rival que no asusta con el nombre pero que exigirá al Barça máxima concentración desde el primer minuto en esta ‘nueva’ Champions en la que no hay partido de vuelta para subsanar errores contra rivales directos.

La baja de Lamine Yamal es un golpe duro. El joven crack había asumido ya un papel decisivo en las grandes noches, y su ausencia obliga a Lewandowski, Olmo o Raphinha a asumir la responsabilidad. Por contra, la vuelta de De Jong da aire en el centro del campo, una pieza imprescindible para que el Barça tenga la fluidez y el control que necesita en Europa.

El termómetro de este Barça es la Champions. La Liga mide la regularidad, pero el juicio definitivo se dicta en noches como la de hoy en St. James’ Park. Flick se la juega en su competición fetiche, aquella donde ya triunfó con el Bayern.

No se puede juzgar una temporada solo por lo que se hacen en la Champions League, a Flick le pusimos buena nota el curso pasado, pero ayuda mucho cumplir en la competición europea para medir el nivel del equipo durante y si llega el ansiado título será muy fácil calificar al equipo.

Hoy es la primera oportunidad de demostrar que el equipo está afinado, conjuntado, los jóvenes tienen un año más de experiencia y aprietan a los veteranos. Ojalá la mezcla sea ideal para conquistar la orejona.