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Ramon Palomar

Ramon Palomar

Redactor de Baloncesto.

El basket también es un estado de ánimo

Willy ha subido el nivel de juego en el torneo, y España también lo ha hecho en grupo

Willy ha subido el nivel de juego en el torneo, y España también lo ha hecho en grupo / FIBA

España ha logrado en dos encuentros cambiar completamente su estado de ánimo y también el de los aficionados que pasaron de la decepción total ante Georgia, a recuperar la esperanza tras la victoria ante Bosnia. Dos victorias que confirman que este equipo aún tiene mucho recorrido en el torneo tras imponerse con facilidad a Chipre, la ‘cenicienta’ del grupo.

La derrota ante Georgia fue un autentico mazazo, no solo por la derrota sino por acabar con un -14 que a lo mejor puede ser importante de cara a posibles empates. Ganar ante Bosnia y Chipre por una amplia diferencia aligera los problemas de España pero aún no los tiene solventados de todo. Pero tiene mucha mejor pinta.

Tras estos primeros tres encuentros, llegan los dos últimos de la primera Fase, los más complicados y que realmente pueden marcar el devenir del equipo de Scariolo y sus opciones de algo más que entrar en lo octavos de final.

Italia y Grecia marcaran el camino

El primero que llega el martes es Italia, un equipo mu rocoso, bien armado y complicado que quizá nos puede dar alguna oportunidad, aunque habrá que ofrecer la mejor versión. El jueves, Grecia, con un inmenso Antetokounmpo, que parece un partido todavía más complicado.

Sacar una victoria en uno de esos dos encuentros sería un autentico bombazo y quizá nos ayudaría a evitar el cuarto puesto del grupo y también driblar al mejor del Grupo D en el cruce de octavos, donde apunta a Francia aunque su derrota ante Israel podría trastocar el grupo.

Con una España que crece emocionalmente partido a partido, el tropiezo inicial ya es historia, y tras las dos victorias consecutivas, ahora hay que confiar en este grupo de jugadores que pueda dar su mejor versión ante italianos y griegos.

Si no se consigue, y al final acaban cuartos, habrá que asumir el cruce que toque y lucharlo, aunque todavía hay que esperar unos días más. De momento, este equipo sigue creciendo en juego y confianza y es el mejor síntoma para pensar que quizá el techo no sea solo alcanzar la fase final de Riga. Porque el basket también es un estado de ánimo, y ahora mismo, el de España está en un punto álgido.