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Laura López Albiac

Laura López Albiac

Redactora de Motor.

Barcelona se ha ganado la renovación

Gran Premio de España F1 2025

Gran Premio de España F1 2025 / M. Rovira

No quiero entrar en comparaciones ni polémicas con el proyecto de Madrid y su circuito urbano del MadRing, que a partir de 2026, salvo imprevistos, se unirá por diez años al calendario de la Fórmula 1. Tampoco voy a hablar de sus embajadores. Lo que sí me gustaría destacar es la historia que acompaña al Gran Premio que los últimos 35 años se ha celebrado en el Circuit de Barcelona-Catalunya.

Este fin de semana hemos asistido a una de las mejores ediciones que se recuerdan en el trazado de Montmeló. Más de 300.000 aficionados en las gradas a lo largo de tres días que se han desarrollado sin ninguna incidencia y una carrera que ha estado a la altura, un auténtico thriller con final inesperado y mucha tensión. De las más vistosas esta temporada.

Sería injusto, muy injusto, que el Circuit no tuviera hueco en un Mundial ya saturado de carreras urbanas y que se aleja cada vez más de la vieja Europa y los escenarios tradicionales que han hecho grande este deporte. Una pista que es un referente para equipos y pilotos. Muchos de ellos la podrían hacer con los ojos vendados, se la saben de memoria de tantos y tantos tests y carreras que se han celebrado aquí.

Madrid al margen, que eso es otra historia, Barcelona ha hecho los deberes, con una inversión millonaria para modernizar las instalaciones, acercar el gran premio a la ciudadanía y convencer a Liberty con una impecable gestión. Ha superado con nota el exámen y merece sin duda la renovación del contrato que expira el próximo año.

La aventura en el Circuit comenzó en 1991, apoyada en un pasado vinculado a las carreras y el motorsport, con el legado de Montjuïc y Pedralbes. Los aficionados catalanes pudieron ver correr en Montmeló a los grandes astros de la Fórmula 1. Nigel Mansell le ganó aquella primera carrera a Alain Prost y Ayrton Senna se proclamó campeón esa temporada.

Después vendrían los tiempos de gloria de Michael Schumacher y sus seis victorias en Barcelona, las mismas que atesora Lewis Hamilton. Y llegaría la marea azul que inundó las gradas por el bicampeón Fernando Alonso… Curioso que ahora algunos pongan en duda la implicación del asturiano con Barcelona.

Las 35 ediciones han deparado momentos inolvidables, emociones intensas y sobre todo, pasión por la F1. Que todo esto pueda llegar a desaparecer por intereses económicos, políticos o por simple tendencia global me parece un despropósito. Entiendo el misterio, lo de 'cocinar a fuego lento' una negociación compleja. Pero espero que al final nos sirvan un plato de estrella Michelin.