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Dídac Peyret

Dídac Peyret

Redactor de Barça

¿Por qué el Barça se empeña en descartar a Nico Williams?

Nico celebra su tanto con Lamine

Nico celebra su tanto con Lamine

El verano pasado era la gran prioridad, un año después el mensaje oficial (Laporta lo ha deslizado en algún off the record) es que el tren del Barça ya pasó para Nico Williams. Son varios los argumentos del club para justificar su postura: el primero que, mientras Olmo quiso venir y demostró confianza en el proyecto, Nico decidió seguir en el Athletic. El segundo, más conectado con razones futbolísticas, es que se busca otro perfil. Un extremo que también pueda hacer de '9' y que sea clave para la presión alta del equipo. Por eso el favorito de Deco es Luis Díaz, porque se parece más a Raphinha que a Lamine.

Son razones legítimas pero, ¿por qué futbolísticamente Flick estaba encantado con ficharlo el verano pasado y ahora Deco lo descarta? La sensación es que está pesando demasiado el factor humano: el desgaste y las heridas abiertas entre el club y el entorno de Nico. Una lástima porque hay muchos argumentos para pensar que sería bueno para las dos partes tratar de reconducir la situación.

Para el Barça, fichar a Joan Garcia (24 años) y Nico Williams (22 años) por alrededor de 80 millones (el precio que pide el Liverpool por Luis Díaz, 28 años) sería un movimiento inteligente. Para Nico, sumarse al proyecto de uno de los mejores equipos de Europa cuando el proyecto acaba de empezar, sería también una gran oportunidad.

El Barça ficharía a un futbolista de rendimiento inmediato que conoce LaLiga y además tiene una relación especial con Lamine. También a un extremo con mucho desequilibrio que puede ocupar las dos bandas y está acostumbrado a jugar con Pedri, Olmo o Lamine. Pero sobre todo el club invertiría en futuro: una alternativa a Raphinha (29 años en diciembre).

Incluso en el peor escenario -que Nico fracasara en el Barça- el club tendría una salida: por talento y edad seguiría siendo un jugador con mercado, algo mucho más inverosímil con Luis Díaz.

Es verdad que Nico no ofrece la posibilidad de jugar de falso nueve, pero apostar por Luis Díaz para esa posición servirá solo para parchear una cuestión estructural: el Barça tiene que afrontar más pronto que tarde un relevo para Lewandowski. Sobre todo porque el propio Lamine dijo recientemente que, a pesar de que le gusta pisar zonas interiores, se imagina jugando de extremo en el futuro.

En este contexto, incluso, la cesión de Rashford implica menos riesgos que una apuesta por Luis Díaz de entre 60 y 80 millones. Tanto el colombiano como el inglés apuntan a soluciones a corto plazo, algo que no ocurriría con Nico, una apuesta de presente y futuro que ya ha demostrado con España que está para marcar diferencias en el Barça de Lamine.