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El Barça es un club que se construye con emociones

Carta al directo de Jaume Alsina - Socio 52.845

Xavi Vilajoana durante junto a su sede electoral

Xavi Vilajoana durante junto a su sede electoral / Xavier Vilajoana

Hablar del Barça es hablar de emociones que no se pueden explicar con lógica. Es ese nudo en la garganta antes de una final, las lágrimas de alegría después de una remontada imposible, los recuerdos que se quedan para siempre grabados en la memoria y en el corazón.

El Barça es parte de mi vida y también de mi amistad con Xavier Vilajoana. Con él he vivido el Barça desde la pasión más pura. Hemos celebrado victorias como niños y sufrido derrotas como si nos dolieran en el alma. Pero sobre todo hemos compartido una misma fe en el club, en lo que representa y en todo lo que aún puede llegar a ser. Nuestra amistad se ha forjado entre conversaciones interminables sobre el Barça, sobre sus valores, su historia y su futuro.

Xavier no ama al Barça de forma superficial; lo siente profundamente. Siempre habla del club con respeto, con ilusión y con un compromiso sincero por verlo crecer fuerte, honesto y fiel a su esencia. Esa pasión suya contagia y te hace creer que un Barça mejor siempre es posible.

Para mí, el Barça y Xavi van de la mano. Porque el club se construye con emociones, con personas que lo aman de verdad, y porque tener un amigo que vive el Barça con tanta entrega es un privilegio. El Barça no solo une a millones de personas; también ha fortalecido una amistad que llevo en el corazón. Es mi próximo presidente.