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Barça: cantera contra negligencia

Lamine y Pau Cubarsí, durante el el choque en Montilivi

Lamine y Pau Cubarsí, durante el el choque en Montilivi / Dani Barbeito

El barcelonismo tiene una habilidad especial, única e innata para ‘tragar’ y para hacer ‘reset’ en poco tiempo. No todo, ojo. Hay una parcela más rencorosa y pendiente de pasar facturas cuando toca. Pero, en general, el cortoplacismo suele primar.

Todo esto viene porque en una época, la actual, en la que La Masia se lleva los elogios y el reconocimiento de todo el planeta fútbol, no hay que pasar por alto que de no ser por el enorme trabajo que se hace en las entrañas del fútbol base, el estado de la entidad sería muy muy preocupante. Ya lo es a nivel económico desde hace 5-10 años, agravado por una pandemia que sacó a la palestra las vergüenzas de un club que factura más que ningún otro, pero que también derrocha como nadie. 

LA PANDEMIA DESTAPÓ VERGÜENZAS

Porque muchos sufrieron cuando el coronavirus cerró los estadios, los museos, los ingresos del día a día de las tiendas físicas. Pero mientras la mayoría tenía un colchón preparado para emergencias, al Barça se le vieron las costuras. Falta de un plan de choque, improvisación.

La entidad más plural, con más seguidores e interacciones en redes sociales, la que más recauda por ‘merchandising’, arruinada y con problemas muy serios de pagos. El origen, una masa salarial absolutamente desbordada y una negligencia que se venía cocinando desde años atrás. La enorme entrada de líquido procedente de la facturación de la Botiga, el Museu, la venda de camisetas, etc, equilibraba una balanza en la que el lado del gasto en sueldos del primer equipo pesaba de forma brutal.

LA GESTIÓN DEL 'CLAUSULAZO'

Desde aquel famoso ‘clausulazo’ (ahora que están tan de moda en el ‘Fantasy’) del PSG con Neymar y la posterior gestión deportiva, todo fue cayendo por su propio peso. 300 millones gastados entre Coutinho y Dembélé. Y otras operaciones que han seguido de dudoso trasfondo. A toro pasado, lógico, es muy fácil ‘rajar’. Incluso Pep Guardiola tiene ‘viudas’ a sus espaldas. Hleb, Chygrynskiy y compañía son buena prueba de ello. Es hasta cierto punto normal errar en algunas apuestas porque lo que tú te imaginas que va a ser en tu ecosistema luego puede torcerse por una falta de adaptación, por lesiones y un largo etcétera.

Lamine marcó dos goles ante el Girona

Lamine marcó dos goles ante el Girona / DANI BARBEITO

Volviendo al ‘quid’ de la cuestión, imagínense lo que sería del presente y del futuro a medio plazo del Barça si La Masia no estuviera dando estos magníficos frutos. Lamine, Cubarsí, Casadó, Fermín, Balde, cinco jugadores prácticamente titulares ahora mismo. Bernal, Gerard Martín, Guille, Sergi Domínguez. Futbolistas de los que Flick ha tenido que echar mano por las circunstancias y que están salvando a la entidad de un apuro tremendo. Dentro de la negligencia que se ha llevado a cabo de un tiempo a esta parte, preservar el engranaje del fútbol base azulgrana ha sido el gran (y quizás único) acierto. Mayúsculo. Además, un foco de orgullo para un barcelonismo herido.