Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Xavi Torres

Xavi Torres

Colaborador de SPORT

Barça, ¿y ahora qué hacemos?

El problema es futbolístico y el barcelonismo espera soluciones. Es la hora de Xavi

Xavi Hernández, a su llegada a Hamburgo este lunes

Xavi Hernández, a su llegada a Hamburgo este lunes / Valentí Enrich

Un día, Xavi Hernández y Johan Cruyff se encontraron en Can Ferran, el maravilloso restaurante de Sant Quirze del Vallés, uno de los preferidos del ahora técnico azulgrana. El gran Johan era un jubilado atento a su Fundación y Xavi apuraba su última temporada como jugador del Barça. El motivo del encuentro fue rodar una escena de la película del director catalán Jordi Marcos, 'El último partido. 40 años de Johan Cruyff en Catalunya'. Fue una reunión mágica. En ella, el técnico holandés le dijo al entonces futbolista lo siguiente: “Ser entrenador es muy dificil pero también muy bonito. ¿Sabes la satisfacción que produce tener una idea en la cabeza y ver como tus futbolistas la llevan a cabo?”. Y Xavi contestó: “Me lo imagino, sí, tiene que ser muy gratificante...”.

Hoy Johan ya no está entre nosotros y Xavi, entrena al Barça. ¡Cuánto bien le harían ahora sus consejos! Su mensaje no llega al equipo, en los últimos partidos especialmente desorientado. A pesar de sus conocimientos y del éxito en la Liga de la temporada pasada planean dudas sobre su proyecto. Hay decepción con el fútbol azulgrana aunque su entrenador ha dejado claro esta semana que es optimista porque todavía todo está a medio construir. Seguro que no esperaba vivir un partido como el de Hamburgo. Quizás son las grandes expectativas que se generaron tras su llegada ahora hace dos años cuando el barcelonismo imaginó que su fútbol como jugador se repetiría también como entrenador

¿Y ahora, qué? No hay nada perdido e incluso podríamos hablar de bache de juego, normal en todos los equipos del mundo. Pero no. Para muchos, el martes se dispararon las alarmas porque la derrota llegó contra el débil Shakhtar pero hace tiempo que la realidad muestra luces rojas en aspectos esenciales del juego de posición, de posesión y de presión, es decir, en el abc de los mandamientos del fútbol que habitan en la cabeza de Xavi. El equipo da muestras de estancamiento táctico -o, incluso, de retroceso- tapado con argumentos que tienen que ver con el cansancio, las lesiones, las actuaciones arbitrales o los resultados, entre otras excusas.

Xavi Hernández debe ser ahora más cruyffista que Cruyff. Se espera un liderazgo valiente y orgulloso para levantar su primera crisis. En los noventas, el equipo ya estaría encerrado en El Muntanyà, lugar de concentración del Dream Team, cosiendo rotos durante una semana sin días de fiesta. Hoy seguramente sirve la Ciudad Deportiva Joan Gamper pero se antoja imprescindible trabajar el doble e insistir el triple porque el problema del Barça tiene que ver con el balón. Todo el barcelonismo está pendiente. Es la hora de Xavi.

TEMAS