Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Redactor de la sección Barça

Avui plorarem!

El Barça es quien es porque ha ganado mucho, pero también porque ha perdido más

Imagen del Camp Nou luciendo el lema 'Més que un club'

Imagen del Camp Nou luciendo el lema 'Més que un club' / EFE

Pongo la radio y escucho a Lluís Flaquer narrar el gol de Iniesta en Stamford Bridge y el de Messi rompiendo la cintura de Boateng. Y escucho cómo el Camp Nou coreaba al más grande de todos los tiempos. Y veo a Lamine Yamal y pienso en esta noche y sé que lloraremos. Lloraremos como nunca lo hemos hecho antes porque el Barça ha vuelto. Ya estamos aquí. Han pasado diez años de la última vez y solo a quien el camino se le hace muy largo sabe lo que cuesta llegar.

Tantas cosas durante tanto tiempo se han hecho tan mal que nunca jamás podrán ser perdonadas, pero si algo tiene este club es que “mai ningú no ens podrà tòrcer”. Y ahí estamos de nuevo, vestidos de blaugrana, luciendo orgullosos el escudo que llevamos grabado en el pecho, incrustado en nuestra alma. Hoy lloraremos, culés. Lloraremos si vamos a Múnich y lloraremos si regresamos a Barcelona eliminados.

Claro que lloraremos, pero lo haremos mostrando nuestras lágrimas. No agacharemos nunca más la cabeza avergonzándonos, y nos secaremos la humedad que cubra nuestra mirada con el antebrazo. Para que todo el mundo vea que estamos llorando. De alegría o de emoción. De tristeza o de decepción. ¿¡Qué más da!? Lloraremos porque llorar es sano y forma parte de nuestra forma de ser, de nuestra historia más íntima. El Barça es quien es porque ha ganado mucho, pero también porque ha perdido más. 

Lamine Yamal fue el gran protagonista de las semifinales de Champions entre Barcelona e Inter

Lamine Yamal fue el gran protagonista de las semifinales de Champions entre Barcelona e Inter / EFE

El Barça es nuestra vida y la vida no es un frío paseo hacia el paraíso, sino un camino alegre y complicado en el que algo tan irracional como el amor a una camiseta nos convierte en esclavos de la pasión. Hoy lloraremos, culés. De alegría o de tristeza. De felicidad o de orgullo de pertenencia al “més que un club”. Que vuestras lágrimas sean el combustible de la reconstrucción y que a medianoche, pase lo que pase, nunca más inclinemos la cabeza en señal de derrota. Ganar y perder es inevitable, lo que importa, siempre ha sido así, es sentir que aquello que hemos vivido nos pertenece. Y ahí este Barça ya nos ha ganado.