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Opinión

Hugo Scoccia

Hugo Scoccia

Escritor.

Athletic Club Bilbao: actitud de equipo pequeño

Jon Uriarte, junto a Nico Williams, en el momento de su última renovación con el Athletic Club

Jon Uriarte, junto a Nico Williams, en el momento de su última renovación con el Athletic Club

Siempre me he preguntado de dónde viene la simpatía de muchos culés hacia el Athletic Club de Bilbao. La cantinela de que es un “equipo amigo” jamás la he entendido ni compartido. Tengo la impresión de que esta sensación de falsa hermandad responde más a cuestiones políticas que a una relación genuina entre clubes, que, si analizamos con precisión, nunca ha existido realmente.

El Athletic, especialmente buena parte de su afición, se ha comportado como un club y una hinchada pequeña en todo lo relacionado con el Barça, con actitudes infantiloides y rabietas victimistas. Con Maradona ocurrió lo que todos sabemos; a Iniesta fueron los únicos que se atrevieron a silbarlo e insultarlo sin motivo alguno; con Neymar hicieron de víctimas cuando el brasileño simplemente los superaba con regates y goles. En el caso Negreira, aprovecharon para expresar su antibarcelonismo con una performance exagerada que solo evidenció su rechazo hacia el club blaugrana. Y ahora, para coronar esta actitud, llega el capítulo del fichaje de Nico Williams, acompañado de un comunicado institucional que confirma mi teoría: el Athletic Club actúa como si fuera un equipo pequeño.

Todo este ruido por una operación perfectamente legal, en la que se abona una cláusula de rescisión pactada por ambas partes, solo daña la imagen del club bilbaíno. Además, deja un mal sabor de boca en la relación con uno de sus jugadores más emblemáticos. Nico Williams podría haber optado por no renovar y salir libre —con una prima de fichaje millonaria para él—, pero en un gesto de compromiso con su club de origen, renovó con una cláusula razonable para los interesados y generosa para el Athletic. Fue un acuerdo consensuado entre jugador y club.

Ahora, como el elegido es el Barça, vuelven los sarpullidos y el resentimiento. Nunca, por más que una parte del barcelonismo haya querido creer lo contrario, el Athletic se ha portado bien con el Barça. Nunca. Por eso, tras lo sucedido en las últimas semanas y lo ocurrido en el último encuentro liguero, celebro que salga a la luz ese resentimiento encubierto. Aplaudo que desde la junta, como hizo Masip, se denuncie este trato injusto y esa actitud de equipo menor.

Sería bueno no olvidarlo en el futuro.