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Joan Cañete Bayle

Joan Cañete Bayle

Periodista y escritor

Araujo, en el laberinto

El defensa uruguayo merece una oportunidad y más tiempo para asimilar los conceptos y exigencias tácticos del sistema de juego de Flick

Araujo rompe en lágrimas tras tener que abandonar el encuentro

Araujo rompe en lágrimas tras tener que abandonar el encuentro / X

Y, de repente, toca sospechar de Ronald Araujo. No está siendo una temporada fácil para el central del Barça, segundo capitán del equipo. Una lesión retrasó su entrada en el grupo y, al volver, se ha encontrado con una situación inesperada: no es titular indiscutible, hay una pareja muy asentada (Iñigo-Cubarsí), otro central en ascenso cuya salida en el mercado de invierno frenó Hansi Flick (Eric Garcia) y un sistema de juego que le obliga a aprender y, más difícil todavía, a desaprender. 

Araujo ha salido mal parado en varios goles desde que ha regresado al equipo. La táctica de la línea defensiva adelantada, que obliga al equipo a vivir en el alambre del fuera de juego, se le está atragantando al central uruguayo, que ha aparecido en varias de las fotos del VAR y de los goles que ha recibido el equipo. De repente, su inteligencia táctica y capacidad para adaptarse a las exigencias del sistema de Flick están en entredicho. No se le ve como titular (hay incluso quien lo considera el cuarto central de la plantilla) y es pasto de mercado, da igual cuántas veces se bese el escudo después de haber renovado cuando tenía, al parecer, más de un pie en la Juventus. 

La roja ante el PSG

Una acción ha marcado la trayectoria reciente de Araujo en el Barça: la tarjeta roja que vio en el partido de vuelta contra el PSG en la eliminatoria de cuartos de la Champions de la temporada pasada. Su entonces compañero, Ilkay Gündoğan, lo criticó en público, y no ayudó en nada que, en su documental, Luis Enrique, entrenador de los parisinos, desvelara que ordenó flotar al uruguayo en la salida del balón para recuperar la posesión y cortocircuitar el juego de ataque azulgrana. Se olvida que el desplome del equipo tras su expulsión fue sistémico y que culparlo a él de la eliminación es facilón e injusto, como toda búsqueda de un chivo expiatorio. 

Desde diferentes púlpitos del entorno azulgrana, a Araujo se le caricaturiza como un central portentoso en lo físico, propenso a las lesiones, patoso con el balón en los pies y con carencias en la interpretación del juego. Blanco y en botella: 70 millones al zurrón este verano, gracias por los servicios prestados y Jonathan Tah en la recámara. Que su reciente renovación incluya que, durante unos días del verano, su cláusula será relativamente asequible para cualquier grande de Europa (un Dembélé, para entendernos) aporta el ingrediente final del relato “Araujo, bajo sospecha”. 

El ágora culé tiene estas cosas: es, ante todo, olvidadiza. Araujo, a punto de cumplir 26 años, es un central corrector top en las ligas europeas, un especialista muy difícil de encontrar. Su tackle es portentoso, como su juego de cabeza, y en la primera exigencia de un defensa (que sepa defender) es sobresaliente. De la misma forma que Cubarsí lo supera en salida de balón e Iñigo en inteligencia táctica, Araújo bate a sus dos compañeros en velocidad, capacidad de ir al corte y juego aéreo. ¿Cuánto cuesta un central así hoy en Europa? Pues eso, unos 70 millones de euros como mínimo. 

Parejas complementarias

El mejor Barça de la historia, el de Guardiola, y las versiones posteriores hasta la decadencia jugaban con una pareja de centrales complementaria: defensa de buen pie (Piqué) y defensa corrector (Puyol, con peores prestaciones Mascherano y el mejor Umtiti). A Puyol, sobre todo en sus inicios, también lo flotaban los equipos rivales, y ello no impidió que llegara a ser capitán, uno de los mejores defensas del mundo y leyenda del club. Fue vital en su carrera Rijkaard, que convirtió a un joven lateral todo pundonor e infranqueable en el uno contra uno en un defensa total. A un buen entrenador, y Flick sin duda lo es, también se le reconoce por su capacidad para mejorar a sus jugadores. A Raphinha me remito. 

¿No puede recorrer un camino similar Araujo? Reconocer sus dificultades para adaptarse al sistema táctico de Flick no debería hacernos olvidar que el uruguayo ha mejorado mucho en la salida del balón desde su debut con el primer equipo. Un Araujo que sepa jugar en línea avanzada sería esencial en este Barça. ¿Por qué sospechar de él cuando aún no ha tenido tiempo de demostrar que puede hacerlo? Araujo, y también Flick, se merecen un voto de confianza.