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Fórmula 1

Lo que no se vio del Gran Premio de México: Aitana, Alonso, Russell y el 'baile de máscaras'

De la anécdota de las máscaras, Alonso pasó al disgusto de un nuevo abandono con Aston Martin, quinto de la temporada. Y en México, además, se ha rozado la tragedia: Lawson ha estado a punto de atropellar a dos comisarios

Fernando Alonso, con su máscara de lucha libre personalizada con el 14 en México

Fernando Alonso, con su máscara de lucha libre personalizada con el 14 en México / Aston Martin F1 Team

Laura López Albiac

Laura López Albiac

El Gran Premio de México presume de tener uno de los mejores ambientes en el calendario de la Fórmula 1. La pasión de los aficionados, el color, la gastronomía y las costumbres locales hacen de esta cita una de las preferidas por los pilotos del 'gran circo'.

Norris salió triunfador, pero para los españoles fue un domingo nefasto, con doble abandono de Alonso y Sainz. Además, Lawson protagonizó una escalofriante imagen en carrera, cuando estuvo a punto de atropellar a dos comisarios.

El 'baile' de máscaras

A los pilotos, a menudo, les cuesta lidiar con las multitudes que les siguen en los fines de semana de gran premio. Firman autógrafos, se hacen fotos con los más afortunados y salen disparados hacia los boxes o los hospitalities para poder aislarse y mantener la concentración.

En México algunos encontraron la fórmula perfecta para pasar desapercibidos. Fernando Alonso y George Russell estaban irreconocibles con sus máscaras de lucha libre típicas del país. A los mecánicos de Fernando Alonso les entró la risa viendo aparecer al asturiano en el box con su espectacular disfraz antes de la clasificación del sábado.

A Fernando le gustó tanto la idea que la repitió el domingo, antes de la 'driver parade' que sirve de antesala a la carrera. Sorprendió a los demás pilotos al presentarse de esta guisa.

Eso sí, Alonso se quitó la máscara, personalizada con el 14, y lució su mejor sonrisa para recibir en el box de Aston Martin a Aitana, con la que posó amistosamente e incluso de acercó el volante del coche para que la cantante catalana se hiciera una idea de la dificulad que entraña la F1. Alonso y Aitana, una dupla de altísimo nivel.

Russell fue incluso más allá en lo de ir de incógnito. El viernes, durante la primera sesión de entrenamientos libres, cedió el volante del Mercedes al júnior Frederick Vesti. Y tuvo la genial idea de esconderse tras una máscara mexicana para infiltrarse entre el público en las gradas de Foro Sol, lo que le permitió presenciar la sesión como un aficionado más sin que nadie a su alrrededor se percatase de que era Russell en persona quien se sentaba a su lado.

Tan divertido se lo pasó Russell que incluso se atrevió a gritar "¡es mi coche!" cada vez que pasaba Vesti con el Mercedes. Al terminar la sesión, volvió corriendo al paddock y al quitarse la máscara todos los que se cruzaron con él alucinaron. Sin duda, el inglés protagonizó una de las grandes anécdotas de la temporada.

Nostálgico Yuki

Antes de la carrera, Yuki Tsunoda protagonizó un momento icónico al pilotar en el Autódromo de los Hermanos Rodrígues el antiguo bólido de Honda, RA272, con el que el constructor japonés logró la victoria en el Gran Premio de México de 1965.

El piloto nipón, que se juega su futuro en Red Bull, tiene pocas opciones de seguir el próximo año en la parrilla, ya que Honda abandona Red Bull para ser proveedor exclusivo de motores en Aston Martin. Con todo, Yuki se está ganando un margen de confianza tras sus buenos resultados en Bakú (6º) y Austin (7º en el sprint y también en la carrera del domingo). Mekies , su jefe, asegura que le evaluarán en los próximos grandes premios.

Susto enorme para Lawson

Liam Lawson se retiró en los primeros compases de la carrera en México, aún con el miedo en el cuerpo tras un incidente peligrosísimo que estuvo a punto de terminar en tragedia. El piloto neozelandés de VisaRB lo explicaba tras bajarse del coche.

"Después de mi parada para poner duros, salí del pitlane y en la primera curva, incomprensiblemente, me encontré a dos comisarios cruzando la pista de lado a lado. Casi me llevo por delante, no le atropellé por poco. Es una situación extremadamente peligrosa", ha dicho Lawson. Sin duda, las imágenes son escalofriantes.

La emoción de Bearman

Ollie Bearman estuvo cerca de subir al podio en México con un Haas. Y se lo impidió todo un campeón como Max Verstappen. Con todo, el joven piloto británico, que se estrena esta temporada en F1, consiguió finalizar en cuarta posición, su mejor resultado desde que se estrenó en la categoría.

Durante la carrera vimos a su padre muy nervioso en el box y después, en su comparecencia ante la prensa en el corralito, Ollie se emocionó al ver al ver a su novia llorando de felicidad.