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Fórmula 1

Un vídeo muestra cómo acabó Alonso en Singapur: Con calambres y manos hinchadas

El piloto asturiano se mantuvo entero en la zona mixta tras la carrera, pero acabó revelando su sufrimiento y mostrando a cámara sus manos temblorosas, hinchadas por el sudor

Explicó que durante las entrevistas había sufrido fuertes calambres en un pie y que no bebió agua durante las 62 vueltas del gran premio: "Nunca lo hago"

Fernando Alonso habla con la prensa en zona mixta

Fernando Alonso habla con la prensa en zona mixta / Aston Martin F1 Team

climatetribe.org

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El Gran Premio de Singapur pasa por ser la carrera más exigente de la temporada físicamente por las condiciones climáticas, con calor y elevados índices de humedad, por encima del 80%. La mayoría de pilotos acabaron exhaustos el pasado domingo, pero llamó la atención que mientras los más jóvenes, como Franco Colapinto (21), apenas podían atender los compromisos con prensa tras la carrera, Fernando Alonso, el más veterano de la parrilla a sus 43 años, terminó mucho más entero. "Estoy mejor que algunos de éstos", bromeó el asturiano ante los micrófonos de DAZN. Sin embargo, también sufrió lo suyo y terminó con fuertes calambres y manos hinchadas y temblorosas, tal como mostró a cámara.

Tras atender a los medios españoles en zona mixta, Alonso le confesó a la reportera de DAZN Christine GZ que durante su segunda pregunta no había podido escucharla bien porque le habían dado calambres en un pie. "Tenía un calambre en el dedo del pie cuando me hiciste las preguntas... tremendo. Se me quedó el dedo como así hacia atrás, ni te escuché la segunda pregunta. La segunda pregunta no sé ni lo que dijiste, me estaba mirando el pie...", dijo Fernando entre risas, antes de mostrar también su mano hinchada y con rampas: "Mira, del sudar de los guantes".

Además, las 62 vueltas del Gran Premio de Singapur se hacen aún más duras si no los pilotos no beben durante la carrera. Es el caso de Alonso, que reveló que no había ingerido líquido: "¡Casi nunca bebo! Hoy no tenía agua tampoco. Odio beber, así que ahora no lo pongo nunca, no puedo conducir con el pitorro en la boca", explicó.