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El Mallorca tira un 0-2 ante Osasuna en el debut de Demichelis
Los bermellones, que se veían ganadores con un doblete de Muriqi, se dejaron empatar con un tanto de Kike Barja en el 89 y otro de Budimir en el 94
La expulsión de Virgili en el 72, clave en el devenir del partido
Miguel Chacártegui
El Real Mallorca se quedó con cara de tonto, por no decir otra cosa, en Pamplona (2-2). En el que era el debut de Martín Demichelis, los bermellones desperdiciaron un 0-2, gracias a un doblete de Muriqi, para dejarse empatar en los minutos finales por Osasuna mediante un tanto de Kike Barja y otro de Budimir. Un punto que sabe muy mal por cómo se dio cuando el triunfo ya se celebraba. La expulsión de Virgili en el 72 metió a los locales en el partido, ayudadospor El Sadar y por la mala entrada en el campo de los cambios.
La gran duda previa al partido era saber qué propuesta iba a ofrecer Martín Demichelis en su debut. Y sorprendió a todos. En especial al mandar al banquillo a Jan Virgili y Sergi Darder, siendo Morlanes y Pablo Torre las grandes novedades. Una vez anunciadas las piezas, faltaba ver cómo se colocarían en el tablero.
Y la duda se despejó rápidamente. 4-3-1-2 fue la formación escogida por el argentino para intentar asaltar El Sadar ante Osasuna. Y vista la primera parte, la idea funcionó. No hay que obviar que la motivación en los jugadores del Mallorca era evidente. Tocaba impresionar al nuevo jefe y se vio otra actitud desde el inicio, algo previsible tras un cambio en el banquillo.
Pero en especial lo que se demostró es que la plantilla tiene mucho más fútbol de lo que había demostrado y que el del balón no es el enemigo de algunos jugadores. El Mallorca se fue al descanso con un 66 % de posesión, algo inaudito, y a domicilio. Con las líneas más adelantadas que anteriormente, la consigna era intentar mantener el balón. Y en esa idea, la inclusión de Torre le dio verticalidad al equipo. El cántabro jugó de primeras cuando la ocasión lo demandaba y aguantó cuando el momento lo requería.
Con algún riesgo de más en la salida, la puesta en escena del Mallorca de Demichelis no desagradaba en absoluto. Osasuna, cuyo juego se centraba en recurrir a Víctor Muñoz, no encontraba la manera de crear peligro, algo de lo que adolecían también los bermellones.
Con el paso de los minutos, el Mallorca se iba soltando y triangulando en campo contrario, algo que prácticamente ya no se recordaba.
Un disparo de Mascarell, centrado en el 32, fue la primera ocasión. El equipo miraba hacia delante y no hacia atrás, algo que se agradecía. El choque, pese a todo, estaba muy igualado y fue un fallo garrafal de Sergio Herrera el que propició el gol de Muriqi. Un centro de Valjent que acabó en la frontal del área terminó con el portero intentando cederla de cabeza en una acción extraña. El balón rebotó en el pecho de Muriqi y el kosovar, sin tocar más la pelota, vio cómo se introducía en la portería.
Una alegría inesperada, pero que premiaba el primer buen tiempo de los bermellones. Un remate de cabeza de Pablo Torre que sacó Herrera puso fin al primer periodo. El trabajo estaba bien encaminado, pero había que culminarlo.
La segunda parte empezaba con una mala noticia: Pablo Torre tenía que pedir el cambio por lesión tras un encontronazo con Aimar Oroz. Una ocasión de Budimir, mientras el Mallorca estaba con uno menos, ponía sobre aviso a Demichelis. Osasuna estaba presionando mucho más arriba. Entraban en el campo Sergi Darder y David López por Raíllo, que también tenía problemas musculares.
El Mallorca empezaba a pasarlo mal ante los locales, que empezaban a rondar el área mientras que los bermellones no conseguían salir.
Y cuando todo parecía indicar el empate, llegó el segundo del Mallorca. Mojica sacó el balón hacia Mateo Joseph, que encontró a Darder por dentro. El de Artà buscó al espacio a Muriqi, que tras conducir hizo el dribbling hacia dentro y su disparo, tras pasar por debajo de las piernas de Galán, se coló en la portería de Herrera.
Demichelis, lejos de reforzar la defensa, quitó a Morlanes y metió en el campo a Virgili. Toda una declaración de intenciones con media hora por delante. Este partido no se podía escapar de ninguna manera para el Mallorca.
El partido, sin embargo, deparaba mucho sufrimiento. Y es que en el 73 Virgili veía la roja directa tras una entrada sobre Raúl Moro, más temeraria que otra cosa, pero que dejaba a los de Demichelis con uno menos a falta de veinte minutos. Quedaba sufrir y resistir como fuese.
El asedio de Osasuna fue total, pero el tanteo se igualó tras un pisotón de Raúl García sobre Samu Costa. Roja tras consultarlo en el VAR y diez minutos por delante.
El gol de Kike Barja en el 89, sin embargo, metió en el miedo en el cuerpo a los bermellones. Y los nueve minutos de añadido acabaron con ellos. Budimir, tras recibir un pase al hueco, recortó a David López y puso el 2-2. Increíble, pero el Mallorca acaba de desperdiciar un 0-2. Y eso que Antonio tuvo el tercero, pero su disparo se marchó muy desviado inexplicablemente. Un punto que sabe a muy poco tras prácticamente tener los tres en el bolsillo.
Vía: Diario de Mallorca