El fútbol es otra cosa
Las grietas ya no se pueden disimular
La UD Las Palmas atraviesa una crisis que se manifiesta en la pérdida de eficacia del entrenador, la desconfianza del vestuario y la falta de resultados, lo que pone en duda la continuidad del proyecto

Jesé Rodríguez, ante el Castellón, conecta con Viti Rozada. / JOSÉ CARLOS GUERRA
Pedro García
En el fútbol, las crisis no siempre irrumpen de golpe; a veces se deslizan. Empiezan como un detalle casi insignificante, continúan como una señal aislada y, sin que nadie identifique el instante exacto, terminan convirtiéndose en rutina. En la UD Las Palmas, lo que parecía un bache puntual ha acabado revelándose como un problema más profundo. Ya no es un episodio aislado: es una tendencia.
El empate ante el CD Castellón, después de ir ganando y jugar con un hombre más, dolió de verdad. Algunos resultados forman parte del juego; otros delatan fallos estructurales: desajustes competitivos, pérdida de control emocional e incapacidad para sostener un plan. Son señales de un deterioro más hondo que el marcador no refleja.
El mensaje del entrenador ha ido perdiendo fuerza. No porque sea incoherente, sino porque ha dejado de ser eficaz. En un vestuario, las palabras necesitan resultados que las respalden; cuando estos no llegan, se diluyen. El discurso ya no sacude ni activa: se escucha, pero no transforma. Y en el fútbol profesional, cuando la voz del banquillo pierde filo, el margen de influencia se reduce mientras el calendario no concede treguas. Quizá el técnico no tenga tiempo para pensar si se juega el puesto, pero sí debe preguntarse por qué su vestuario empieza a desconfiar de su difusa idea. La gestión de los cambios dejó una sensación de desorden en el equilibrio que existía con el 1-0 y, como advertencia adicional, su portero Horkas volvió a sostener al equipo con otra actuación majestuosa.
Siete semanas sin ganar no son solo una estadística: son un estado de ánimo. Cada jornada añade una capa de ansiedad, cada empate sabe a derrota y amplifica el murmullo. El equipo compite a ratos y concede demasiado. Mientras tanto, la clasificación empieza a marcar distancias. La persistencia de la tendencia convierte esta delicada situación en un problema de gestión más que de azar.
Ahora, el momento de reflexionar recae en el presidente. Debe determinar si el proyecto es realmente a largo plazo o si el ciclo empieza a agitarse; si el respaldo al técnico ovetense es total o si conviene valorar si hay que mover el árbol para no comprometer una temporada en la que se invirtió mucho en el mercado de invierno. La decisión no es solo deportiva: es estratégica. Y llega en un momento en el que la inercia juega en contra.
En los despachos, la ley no escrita del fútbol empieza a imponerse y la inquietud se instala en la dirección deportiva. El club intenta protegerse; así funciona este negocio. La experiencia dice que, ante la duda, casi siempre se cambia al entrenador antes que a los jugadores. Es una cuestión preventiva: actuar antes de que el problema se vuelva irreversible. Luis García se siente fuerte y se aferra a que el fútbol se incline de nuevo a su favor.
Lo más inquietante es que ya empiezan a verse señales internas y el vestuario nota que algo no funciona, que el engranaje no encaja como antes. Pequeñas grietas que hoy parecen fisuras visibles. En el fútbol, los avisos rara vez son casuales; suelen anticipar lo que después se confirma en el césped.
La crisis, en definitiva, no nació en una tarde concreta. Se fue construyendo en silencio. Y ahora, con la temporada entrando en su tramo decisivo, la UD Las Palmas camina sobre una cuerda tensa. En este mundo, el margen de espera siempre es más corto que la paciencia. El tiempo, más que un recurso, se ha convertido en un condicionante, y en el siguiente partido frente a la Cultural debe llegar la reacción del equipo o, de lo contrario, como escribió Spielberg en uno de sus guiones más famosos, ‘necesitará otro barco más grande’.
Vía: La Provincia - Diario de Las Palmas
- El sueño truncado de Fermín, el centrocampista más efectivo de Europa
- Más de 650 millones: el enorme valor de los jugadores de la plantilla del Barça formados en La Masia
- Pulido Santana, árbitro de VAR, se pronuncia sobre el caso Negreira y los vídeos de Real Madrid TV: 'Lo tengo clarísimo
- ¡Ernesto Valverde deja el Athletic Club!
- Joaquín Delgado, el '9' que hace méritos para seguir en el Barça
- Nike deja al Barça sin camiseta retro para LaLiga
- Las reacciones a la lista de De la Fuente: ¿Qué opinas de la convocatoria?
- Terremoto con Bellingham