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Entrevista | Roger Brugué Futbolista del Levante

Roger Brugué: "El Girona no me ha llamado nunca; siento al Levante como mi casa"

Con 28 años, el pequeño de los Brugué de Bàscara debutará la próxima temporada en Primera con el Levante, el club que siente y ama y del que no se movería "nunca"

Roger Burgué celebra un gol con el Levante

Roger Burgué celebra un gol con el Levante / Instagram

Marc Brugués

–¿Cuántas horas ha dormido desde el domingo pasado?

(Ríe). Pocas, pocas… Aun así, el míster es muy serio, no se conforma con el ascenso y queremos ganar o, como mínimo, puntuar contra el Eibar en la última jornada para ser campeones.

–Certificaron el ascenso en Burgos con un gol en el añadido (2-3). ¿Cómo fue la primera noche de Primera?

¡Uf! Espectacular. Lo ves en imágenes con otros equipos, pero hasta que no lo vives, no lo disfrutas de verdad. Y más con cómo fue el partido, con remontada y un gol épico en el añadido. La celebración fue muy especial. Mejor de lo que me habría imaginado.

–¿Durmieron en Burgos?

No. Volvimos en un tren chárter y a la una de la madrugada ya estábamos en Valencia.

–Debió de ser una discoteca sobre ruedas ese tren…

¡Ya lo puede decir! Estábamos todos: jugadores, familias, aficionados… Fue bestial. Música por los altavoces, todo el mundo gritando y bailando… Tengo que reconocer que el maquinista tuvo mucha paciencia…

–¿Tuvo un papel destacado en la fiesta?

Bueno, yo, Oriol Rey, Pampín y Carlos Álvarez, que nos gusta la fiesta… Pero me quedo con cómo lo ha vivido la gente, la afición. Verles llorar de emoción y alegría y haberles hecho felices no tiene precio. Han sufrido mucho, y más con la DANA.

–¿Cantó algo desde el balcón del Ayuntamiento?

Empecé una canción típica de la afición y también dije unas palabras recordando que hace dos años nos quitaron el sueño en el último minuto y que este año lo habíamos conseguido. Me da vergüenza y me cuesta un poco hablar delante de tanta gente, así que no me compliqué mucho la vida... (ríe).

–¿La afición le tiene algún cántico especial?

No es exactamente un cántico; es el estribillo de una canción de Kaiser Chiefs: «Brugui, Brugui, Brugui, Brugui, lalalalala...»

–Usted vivió el batacazo del play-off de 2023, perdido contra el Alavés por un penalti en el añadido de la prórroga. ¿Este ascenso borra aquello?

Por completo. Los dos momentos más emocionantes de mi vida fueron aquella final perdida y este ascenso. Aquel día quedaban veinte segundos y me morí de tristeza y rabia. El otro día fue al contrario. Una locura. Además, estaba mi mujer y mi familia. Toda la vida soñando con subir a Primera y hacerlo así es mágico. Puedes llegar a Primera porque te fiche un equipo, y está muy bien, pero sentir lo que sentimos nosotros, no tiene precio.

–Lo del Alavés fue digno del Girona…

O peor. Muy, muy duro.

–¿Le afectó mentalmente?

Sí. Estuve muy mal. Venía de una operación, muchos compañeros se fueron, el club cayó un poco económicamente, hubo despidos... Yo no tenía ilusión ni motivación. No estaba, mentalmente. Estuve unos meses muy mal. Aun así, insistí y me puse en manos de profesionales para revertirlo. Terminé bien el año pasado y este el míster ha confiado mucho en mí.

–En Burgos usted también pudo hacer el gol del ascenso en el añadido, antes que Álvarez. ¿Qué pensó cuando vio que su remate no entraba?

Me quería morir. Era para pegarle con la izquierda, la mía. Me dio en el pie de apoyo y salió rebotado hacia arriba. Pensé “¡la he liado!”. Por suerte acabó bien. Fue más épico y Carlos se lo merecía.

–¿Qué Levante llega a Primera?

Llegamos muy fuertes a Primera. Hay potencial, una buena base y técnicos capacitados. Hay que verlo, pero confío en hacer unos buenos años en Primera.

–¿Está preparado usted?

Preparadísimo, ilusionadísimo y motivadísimo. De hecho, cuando estaba en el Figueres con diecisiete años, Edu Vílchez me dijo que tenía potencial para ser profesional. Desde entonces me lo creí, he ido subiendo categorías y por fin estoy aquí. Estoy en el mejor momento de mi vida, futbolísticamente y mentalmente. Él y Rodri son de quienes más he aprendido.

–¿Tiene contrato hasta 2026?

Sí, y pronto se arreglará.

–¿Ha llamado alguna vez el Girona a su puerta?

Nunca. Ni ahora que están en la Champions ni en su día. Siento al Levante como mi casa y no me cambiaría nunca por nada del mundo. He encontrado mi casa y mi carrera está aquí.

–¿Tiene un poco de acento valenciano o mantiene el de Bàscara?

No, no. Sigo con el de Bàscara. El de toda la vida. (Ríe)

–¿Sabe hacer paellas ya?

De momento me las como cuando vamos a la playa. ¡Quiero aprender!

–¿El ascenso tiene alguna dedicatoria?

Siempre por delante, mi mujer, que ha sufrido mucho conmigo; mi familia, que me llevaba a entrenar a Figueres y Peralada. Mi hermano, y mis amigos Èric (Pimentel) y Miquel (Cantenys). Es un círculo pequeño e íntimo. Los quiero a todos.

Vía: Diari de Girona