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El primer año de Lass en Girona: de refuerzo de invierno a habitual de Míchel

El centrocampista guineano, de 21 años, se ha ganado la confianza del club al que llegó el pasado mes de enero y ha firmado un 2025 en el que ha sido clave en el ascenso del filial a Segunda RFEF y se ha ganado minutos con el primer equipo

Lass entra a Javi Guerra el día de su debut en Montilivi

Lass entra a Javi Guerra el día de su debut en Montilivi / Europa Press (Vía Diari de Girona)

Lluc Perich Pérez

Girona

El pasado invierno, el fichaje de Selvi Clua por el Almería abrió la puerta a un nuevo centrocampista para el Girona B. El 16 de enero, el club anunció la llegada de Lass Kourouma, que tiene el llamativo cartel de ser el hermano del centrocampista del Celta y ex del Barça Ilaix Moriba. Lejos de vivir a su sombra, el también centrocampista nacido en 2004 se está haciendo un nombre propio desde que llegó a Girona y, en solo un año, ha pasado de ser un refuerzo para el filial a un habitual de los entrenamientos y las convocatorias del primer equipo de Míchel.

El 2024 comenzó para Lass como futbolista del filial del Levante, donde Calero lo premió con un debut en Segunda en el último partido de liga, un 0-0 contra el Huesca. Ya en la 24/25, Lass se marchó cedido a la Unión Deportiva Ibiza de Primera RFEF, donde coincidió con dos ex del Girona como Àlex Gallar y Eric Monjonell. En las islas no encontró demasiados minutos, pero la dirección deportiva del Girona lo había seguido y, cuando en invierno el filial necesitaba un perfil organizador y recuperador, llegó la llamada que cambiaría el rumbo de su carrera. Lass, formado en la Damm, dejaba el club que había confiado en él como juvenil, el Levante, y bajaba dos categorías para ir al Girona B. El traspaso fue a coste cero, pero con ciertas variables y cerca del 50% del precio de una futura venta para los valencianos.

Una vez en el filial, el guineano se convierte en imprescindible para Quique Álvarez, que lo hace jugar como titular siempre que lo tiene disponible y le da total confianza en los momentos decisivos. El guineano disputó cada minuto que estuvo disponible en la promoción de ascenso a Segunda RFEF y los dos pasos atrás que había dado cambiando Ibiza por Girona ya eran solo uno. En verano, Míchel lo llamó para hacer la pretemporada con el primer equipo y, desde entonces, Lass ha sido un habitual en los entrenamientos del grupo y ha sido convocado en nueve de los diecisiete partidos de liga.

El club incluso apostó por él como una de las caras visibles del acto publicitario en la apertura de una tienda de Xocolates Torras en Cornellà del Terri. Aquel día de octubre, Lass estuvo firmando autógrafos a cientos de aficionados junto a Bryan Gil y Arnau Martínez.

Su paso adelante es un éxito del filial que su técnico, Quique Álvarez, celebra con satisfacción: "La temporada pasada nos ayudó muchísimo, fue un refuerzo importantísimo para subir, y este año es igual. Es una pieza muy importante que está participando bastante con el primer equipo y nos alegramos mucho. Estoy muy contento cuando baja, claro, y cuando está con el primer equipo deseo que juegue y que le vaya lo mejor posible", afirma el entrenador.

La exhibición de Olot

Lass empezó a mostrarse a la afición gerundense brillando con luz propia en el amistoso con el Olot del pasado verano, donde jugó 70 minutos muy sólidos en la posición que meses antes había sido de Arthur Melo y Oriol Romeu. Aquellas buenas sensaciones no cayeron en el olvido y, en septiembre, cuando Míchel necesitó centrocampistas para completar la convocatoria en Bilbao, llegó su momento.

Al debut en San Mamés (4’) le siguieron más minutos ante el Valencia (7’), Barça (11’) y Madrid (7’), pero el grueso de minutos a las órdenes de Míchel ha sido en la Copa. El centrocampista, que ya había jugado la Copa en su etapa en el Ibiza, ha disputado todos los minutos del Girona en la competición: 120’ contra el Constància y 90’ contra el Ourense. Míchel demostró la confianza que le tiene al no cambiarlo cuando fue necesario voltear el empate en Inca o remontar el partido en O Couto.

El futbolista no juega con el primer equipo, precisamente, desde aquel partido en Galicia (sí ha ido convocado a Elche y San Sebastián), pero, aun así, cierra un 2025 en el que se ha ganado la confianza del Girona. Su rendimiento en el primer tramo del año con el filial le valió una renovación hasta 2028 en verano y, poco a poco, ya va haciendo méritos para ganarse una ficha en el primer equipo o una cesión a categorías más altas que lo consolide en el fútbol profesional.

Vía: Diari de Girona