NATIONS LEAGUE
Digne lidera la Revolución francesa
El lateral francés fue clave en la victoria de su selección para pasar como primera de grupo en la Nations League

¡Imparable! El tremendo escuadrazo de Lucas Digne con Francia / TWITTER
Robespierre, Jean-Paul Marat, Georges Danton... como si de un auténtico líder de la Revolución francesa se tratase, Lucas Digne tomó este domingo las riendas de Francia para guiar a su equipo a una victoria crucial que recuperó su orgullo perdido. Después del bochornoso empate contra Israel y con el ambiente enrarecido por la ausencia de Mbappé, el lateral francés se convirtió en el héroe inesperado de los 'Bleus' contra Italia en Milán en la confirmación de su estatus como uno de los mejores laterales izquierdos del mundo.
Francia llegaba al definitivo partido de la fase de grupos de la Nations League con la obligación de ganar por dos o más goles contra Italia para clasificarse como primera de su grupo en la Nations League. Se presentaban en Milán con poco que perder y mucho que ganar en una ventana internacional que estaba siendo para el olvido tras el impensable empate contra Israel la pasada jornada. En la primera ventana internacional en mucho tiempo sin Mbappé ni Griezmann, Deschamps se encontró a un equipo sin alma ni líderes sobre el campo.
Sin embargo, se dice que en tiempos difíciles aparecen los mejores héroes y en Francia demostraron estar necesitado de ellos. Tuvo su buena dosis de heroicidad gracias a la fructífera relación inesperada Digne-Rabiot, clave para la victoria final de los galos contra Italia en la Nations League.
La relación Digne-Rabiot
Los protagonistas de esta historia hicieron su aparición bien temprano en el partido; un saque de esquina perfectamente botado por Lucas Digne terminó en un cabezazo inapelable de Adrien Rabiot, que puso a los galos por delante en los primeros minutos de partido. Se convirtió en una fórmula de éxito incuantificable para Deschamps y que no tardaron en volver a aplicar más tarde en el partido.

Lucas Digne y Adrien Rabiot celebran el gol que han marcado contra Italia en el partido de la UEFA Nations League / EFE/EPA/DANIEL DAL ZENNARO
Hasta llegar a ese momento, Digne tuvo tiempo más que suficiente para demostrar por qué es una pieza indiscutible del increíble Aston Villa de Unai Emery en la Premier League. Y es que lejos quedan esos días como suplente en el Barça que le hicieron perderse el Mundial de 2018 y, por ende, la coronación gala; el Lucas Digne de la actualidad es un jugador mucho más maduro que puede ser diferencial desde el carril izquierdo como cualquier otro jugador de medio campo hacia arriba del terreno de juego.
Un líder sin Griezmann ni Mbappé
Le bastó un intento de libre directo -que sobre el papel no tenía demasiado peligro- para dar rienda suelta a una de sus mejores facetas: el lanzamiento de falta. El lanzamiento fue espectacular, un golazo directo por la escuadra que terminó siendo inapelable para Vicario. Digne disfrutaba sobre el campo, aunque todavía faltaba la segunda parte del plan para ejecutar.
Tras el empate de Italia, Francia seguía necesitando dos tantos para pasar como primera de grupo... y es entonces cuando el francés volvió a aparecer con cortesía de su compañero Rabiot. No tuvieron que inventar mucho más que repitiendo la fórmula del primer tanto: un centro de falta lateral botado por Digne terminó, nuevamente, en la cabeza de Rabiot y en un nuevo golazo del mediocentro del Marsella, el segundo en su cuenta personal. Digne cerraba su aportación personal con un tanto y dos asistencias, protagonista directo en los tres goles de Francia para liderar a un equipo cuando más necesitaba de figuras como la suya.
Era, además, el partido 50 de Digne con la elástica de los Bleus. El eterno comodín de Deschamps podría estar delante de la oportunidad de su vida para afianzarse como titular zurdo indiscutible del técnico galo, aunque para ello deberá seguir haciendo méritos para tener más minutos que Theo Hernández. De momento, este domingo Francia pudo estar segura bajo las órdenes de su líder en el campo, que no fue ni Griezmann ni Mbappé, sino Lucas Digne.

