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BALÓN DE ORO 2025

Así fue el 'show' del padre de Lamine Yamal durante la gala del Balón de Oro: de enfadarse por un truco de magia a interrumpir a Ronaldinho

Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, estuvo presente durante la gala en París, aunque se marchó contrariado tras ver como su hijo no ganaba el premio

El padre de Lamine Yamal lo tiene claro: "El próximo año es nuestro"

Maria Tikas

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

Lamine Yamal recogió este lunes en París el trofeo Kopa, en el Teatro del Châtelet. Un premio que lo catalogó como el mejor futbolista joven (sub-21) del mundo, por segundo año consecutivo (aunque el año anterior correspondía al Golden Boy). Una noche agridulce para Lamine, que a pesar de recoger un galardón muy importante a su corta edad, se quedó con la miel en los labios tras quedar segundo en el Balón de Oro.

El gran premio lo ganó Ousmane Dembélé, aunque para el Barça y el entorno del jugador, el gran favorito era el de Mataró. Sin embargo, tanto Lamine como su familia, se lo tomó bien. Lamine Yamal se repuso rápido, consciente de que había ganado el Kopa por segundo año consecutivo y que, con 18 años, aún tiene mucho futuro por delante para acabar, como aseguraba recientemente en una entrevista concedida a José Ramón de la Morena, que "mi objetivo no es ganar un Balón de Oro, sino ganar muchos". Talento no le falta para hacer historia en el mundo del fútbol.

Lamine estuvo acompañado por muchos de sus familiares y amigos, entre ellos su padre, Mounir, que llegó a la gala con un 'look' especial y no lo dejaron solo en ningún momento, por parte del club. Estuvo conversando con muchos de los integrantes, en el Teatro del Châtelet, y se lo pasó a lo grande. Mounir es conocido por ser un hombre que le gusta aparecer en las redes sociales y que le tiene una gran estima a su hijo, Lamine. Estuvo tan participativo y emocionado que dejó algunos momentos de 'puro show' durante toda la noche.

1. El truco de magia fallido

Durante la gala, se le acercó un influencer, Gabriel Vuitton, que es conocido por hacer trucos de magia. Su intento por pedirle al padre de Lamine un intento de uno de sus espectáculos con las cartas, el padre se enfadó y respondió con un "qué quieres tio", decía.

2. El grito con cántico incluido durante el anuncio de Ronaldinho

Otro de los momentos graciosos de la gala fue cuando Ronaldinho iba a anunciar el ganador del Balón de Oro. En el instante del anuncio, se hizo un silencio, y en el fondo del Teatro se escuchó un "Lamine". El padre, automáticamente inició un cántico: "Lamine Yamal, para bien o para mal", decía. La sala se quedó en silencio, expectante del ganador, y justo después Ronnie sacó la papeleta con el nombre de Ousmane Dembélé.

3. El optimismo y el saludo a España

Al marcharse de la gala, Mounir Nasraoui pasó por delante de la prensa y se detuvo por un instante en la alfombra roja a la salida del teatro para lanzar un mensaje inequívoco sobre las intenciones de Lamine: "Un saludo a toda España, el próximo año es nuestro", decía. Un mensaje claro, de optimismo, para todos los votantes, afirmando que, aunque este año no lo haya ganado, el siguiente puede ser de su hijo.

4. "Es el mayor daño moral a un ser humano"

Una de las frases que dejó Mounir y que causaron un gran impacto, fueron en declaraciones al Chiringuito de Jugones al final de la gala. Mientras el periodista José Álvarez estaba en directo desde París, Mounir se conectó al programa y lanzó un mensaje: "Es el mayor daño moral a un ser humano porque yo creo que Lamine Yamal es el mejor jugador del mundo con mucha diferencia. No porque sea mi hijo, sino porque es el mejor. No hay rivales. Lamine es Lamine Yamal... ¿Qué me vas a decir? Aquí ha pasado algo muy raro", decía contrariado.

5. Dedo índice mandando callar y la firma a un fan

Por último, al salir de la gala, se dirigió ante los asistentes, se puso el dedo en la boca y firmó una camiseta del Barça.

Una noche en la que el padre de Lamine se lo pasó en grande, pero no pasó desapercibido por la gran cantidad de momentos que dejó en la gala. El año siguiente, volverá a París y quién sabe si a ver a su hijo levantando el gran premio, el Balón de Oro.