Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

CD Tenerife

Tres escenarios para el ascenso del CD Tenerife: en casa, a domicilio... o sin jugar

Hay opciones matemáticas, aunque muy remotas, de que el alirón del equipo blanquiazul se produzca a principios de abril tras la visita al Mérida

Álvaro Cervera, en el banquillo del Heliodoro.

Álvaro Cervera, en el banquillo del Heliodoro. / Arturo Jiménez

Manoj Daswani

Santa Cruz de Tenerife

Llegados a este punto y con diez jornadas para el final, resulta casi un atrevimiento dudar del ascenso del CD Tenerife, que dispone de una muy sólida ventaja (diez puntos más el average particular) con su más inmediato perseguidor; y con distancias todavía más robustas con el resto de equipos que le siguen en la tabla. Ahora bien, en el entorno se ha instalado una discusión que quizá pronto se disuelva, pero que está muy presente en las conversaciones y en las tertulias. Es el debate sobre el cuándo y el dónde, con tres escenarios abiertos en este momento de la temporada.

La primera opción y la mayoritariamente deseada por la feligresía blanquiazul es que el alirón se produzca en casa. En la historia del club se cuentan con los dedos de una mano los éxitos que se han celebrado en el Heliodoro Rodríguez López, estadio donde se le negó al Tenerife su último posible ascenso, en 2023 y con Luis Miguel Ramis al timón del banquillo. Con todo a favor tras empatar contra el Girona en Montilivi (0-0) en la ida de la final por huir de Segunda, el representativo sucumbió contra todo pronóstico en la segunda entrega de la eliminatoria.

De hecho, todos los ascensos a Primera se han festejado a domicilio. Para subir en casa, el Tenerife tiene un par de opciones o tres. Una de ellas es que el equipo acabe con una renta de 15 puntos o más su partido del 18 de abril contra el Arenas de Getxo, que posiblemente llegue a la Isla sin jugarse apenas nada. Un ejemplo válido para que se dé esta hipótesis es que el conjunto de Cervera firmase un pleno (15/15) en las próximas cinco jornadas y que el Celta se quede en nueve puntos, o menos. Entonces sí, una victoria ese día permitiría celebrar la fiesta en casa.

Otra opción para subir en el Heliodoro es que el ascenso se produzca a primeros de mayo, ante el Barakaldo. Para ello, este partido debería acabar con una ventaja de nueve puntos o más en relación al Celta Fortuna. Es una opción plausible, por cuanto la renta actualmente está muy cerca de tales parámetros. Con un matiz adicional: si los dos primeros clasificados se mueven en resultados semejantes en las próximas semanas, el alirón llegaría en esta fecha. Y en casa.

Fuera de casa

A domicilio, el ascenso podría darse de forma absolutamente milagrosa en Mérida a primeros de abril (solo en el caso de que el Tenerife haga pleno de puntos hasta entonces y el Celta rubrique un cero, lo cual parece casi un imposible). Muchos cálculos apuntan a Ponferradina, de ahí que se hayan agotado todas las plazas de avión para acudir a ese partido en El Toralín, que tendrá lugar el 26 de abril. Esta posibilidad desterraría la condición de campo maldito que muchos blanquiazules le tienen al feudo berciano, donde casi se esfumó la opción de ascender en 2012 con Quique Medina en el banquillo.

Pero hay una posibilidad de la que casi no se habla. Que el ascenso se produzca sin que el Tenerife juegue. Existen varios antecedentes en esta dirección, aunque no en la historia blanquiazul y sí en la de otros clubes. Para que se dé este escenario, el equipo isleño podría certificar su ascenso por un tropiezo ajeno. Por ejemplo, si el Celta Fortuna juega un viernes o un sábado, y pincha; en una jornada en la que a los de Cervera les toque jugar en domingo. O incluso al revés, si el Tenerife juega antes e, independientemente del resultado que consiga, al día siguiente es el Fortuna el que deja de ganar y tal situación produce que el filial celeste se quede a una diferencia de puntos ya inalcanzable para ellos. En todos los casos, el destino final sería el balcón del Cabildo. Se admiten apuestas aunque, como bien subrayan desde el club, «lo importante es ascender, no cómo ni cuándo».

Vía: El Día - La Opinión de Tenerife