Fútbol | Mundial 2030
¿Cuántas sedes del Mundial 2030 siguen en pie tras la renuncia de A Coruña?
España conserva nueve sedes tras la retirada herculina y de Málaga | Barcelona, Madrid y Lisboa, las únicas ciudades que contarán con dos estadios | Marruecos tendrá seis recintos y quiere albergar la final en Casablanca

Vista del Camp Nou durante las obras de reforma, el año pasado. / EFE
Daniel Abelenda Lado
España acogerá el Mundial 2030 junto a Portugal y Marruecos, pero A Coruña y el estadio de Riazor no estarán entre las sedes que albergarán alguno de los encuentros de la Copa del Mundo. A poco más de cuatro años para la cita, los emisarios de la FIFA comenzaron esta semana a evaluar las candidatas a acoger los encuentros. La propuesta aprobada a finales de 2024 reunía 20 en total entre los tres países, sin contar con los duelos que abrirán el torneo en Uruguay, Paraguay y Argentina con motivo del centenario de la competición. Sin embargo, la baja herculina se suma a la ya confirmada de Málaga y reduce a 18 los recintos que por el momento opositan a ser parte de la gran cita.
El reparto original de estadios establecía once en España, tres en Portugal y siete en Marruecos. Málaga ya anunció hace unos meses la retirada de su candidatura al verse incapaz de acometer las remodelaciones de La Rosaleda en los plazos y términos requeridos. A la lista de bajas se sumará Riazor después de las dificultades que ha encontrado el Ayuntamiento para solventar aspectos derivados de lo que supone celebrar un partido de una Copa del Mundo bajo los estándares actuales de la FIFA, más exigentes que los que necesitó para ser sede en el Mundial de 1982.
De esta forma, la lista original de los estadios españoles se reduce a nueve, repartidos en siete ciudades. Madrid, con el Santiago Bernabéu y el Metropolitano, y Barcelona, con el Camp Nou y el RCDE Stadium, son las únicas urbes que contarán con dos recintos en el Mundial de 2030. Las demás serán sedes únicas, si la FIFA da el visto bueno a la propuesta actual.
De esta forma, el País Vasco contará con partidos en Anoeta (San Sebastián) y en San Mamés (Bilbao). Zaragoza será también mundialista con la Nueva Romareda, cuyas obras ya están en marcha. Aunque Sevilla cuenta con tres estadios capaces de albergar partidos del Mundial, La Cartuja es, por el momento, la sede escogida en la ciudad hispalense. El estadio de Gran Canaria, en Las Palmas, cierra la lista de ciudades que apuntan a ser mundialistas dentro de cuatro años.
Portugal, Marruecos y Sudamérica
Los países vecinos contará con otras nueve sedes de la candidatura. Portugal contará con tres estadios. Dos serán los grandes recintos de Lisboa, el Estadio da Luz del Benfica y el José Alvalade del Sporting CP. El Estadio do Dragao de O Porto completa esta lista y sería, actualmente, la sede más cercana a A Coruña a nivel geográfico. Los tres estadios están construidos y cuentan ya con los requisitos necesarios para albergar por primera vez un Mundial en territorio luso.
Marruecos, por su parte, contará con seis estadios repartidos en otras tantas ciudades. Casablanca, cuenta con estrenar el Estadio Hassan II, que será uno de los más grandes del mundo. Actualmente, se encuentra en construcción y prevé dar cabida a 115.000 espectadores con el sueño de auspiciar la gran final.
Tánger, con el estadio Ibn Batouta, de más de 75.00 espectadores, será la segunda sede más grande en el país africano. Le seguirán el estadio Moulay Abdellah de la capital, Rabat (68.000 asientos). Las otras tres sedes estarán en Fez, cuyo recinto se encuentra en reformas para alcanzar los 55.000 espectadores, Marrakech y Agadir. Estos últimos se quedarán en torno a las 45.000 butacas.
El primer Mundial se disputó en Uruguay y, para conmemorar el centenario, la FIFA decidió que esta Copa del Mundo arrancará en tres países sudamericanos, antes de dar el salto a España, Portugal y Marruecos. Uruguay albergará su partido en el Estadio Centenario de Montevideo, Paraguay jugará en el Osvaldo Domínguez Dibb de Asunción y Argentina lo hará en el Monumental, en Buenos Aires.
Vía: La Opinión A Coruña